Categoría: empresa

  • La empresa como robot asimoviano

    La empresa como robot asimoviano

    Esta mañana hablaba con un grupo de matemáticos en el desayuno (en mi vida esto es algo común) y comentábamos el descenso de la inversión en I+D de las empresas en los últimos tiempos. Yo decía:

    —Tenéis que entender que una empresa tiene el deber de proteger su existencia. Sólo si sigue existiendo podrá un día volver a sufragar proyectos de I+D. Tiene que protegerse… en ese sentido es un poco asimoviana…

    Entonces he pensado que quizá las empresas, cuando dejan de portarse como personas o grupos de personas, deberían al menos portarse como robots asimovianos. Sus tres leyes serían:

    1. Una empresa no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
    2. Una empresa debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
    3. Una empresa debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

    ¿Y la ley cero (o cuarta…), dirá el primero de la clase?

    • Una empresa no puede hacer daño a la Humanidad o, por inacción, permitir que la Humanidad sufra daño.

    Supongo que al cumplir esta última ley, las empresas y los robots serían mejores que muchos humanos.

    Robots, Supply & Repair... Robots, venta y reparaciónRobots, Supply & Repair… Robots, venta y reparación

  • Bancolandés: el idioma de los bancos. Caso real.

    Esta mañana he ido a renegociar comisiones al banco. Es algo que hay que hacer a menudo, porque si no, se te acomodan. Hoy le tocaba el turno a las transferencias internacionales, a la sazón 7€ cada una con esta entidad en concreto. Hay otras con las que no cuesta nada, e intentaba que me dieran… esas mismas condiciones, claro, pero con sus herramientas (que son mejores) y además para transferencias internacionales masivas. Había que probar.
    En el trascurso de la negociación, hablando de que lo ideal es llevarles un taco de facturas y que lo hagan todo ellos, aunque fuera cobrando, este chico (que es un encanto) ha soltado una frase en bancolandés, el idioma de los bancos. Le he tenido que parar, para recordarla bien, porque merece la pena como ejemplo didáctico:

    … porque son clientes con importantes posiciones de pasivo muy arcaicas…

    Para negociar con los bancos hay que entender lo que te están diciendo. Chicos, esto en realidad quiere decir:

    Son señores con mucho dinero en el banco desde hace mucho tiempo.

    Y hasta hoy nuestra lección de bancolandés de hoy. El fondo del mensaje ya nos lo imaginábamos.

  • ¡Quítale la pegatina!

    Soy una fan de estrenar, y nunca he entendido a los que intentan aferrarse al estado de nuevo de las cosas. Lo mejor de las cosas es usarlas. Jamás entendí a las niñas que guardaban las muñecas en las cajas, con todos sus complementos, tal y como estaban cuando les quitaron el papel de regalo (y sin rasgarlo, lo estoy viendo). Si las dejas así, todavía parecen de otro. Quizá sea algo territorial por mi parte. Y sí, también doblo las esquinas de las páginas, si el libro es mío (y es de bolsillo).

    Por eso llevo un tiempo queriendo poner aquí este vídeo, del blog de Lolo.es:

    Quítale la pegatina, cutrón (Berto, el de Buenafuente, en YouTube)

    Iba el otro día por la calle y tuve un pensamiento a lo Seth Godin, o a lo Hugh McLeod, no sé:

    Brands are for the brandless.
    Begoña Martínez, esto es, yo.

    Queriendo decir: las marcas son para el que no tiene su propio estilo, hasta el punto de ser su propia marca. Son ese tipo de personas a las que no puedes regalarles la versión más famosa de la cosa que más quieren en el mundo, porque en realidad van a disfrutar más buscándola, eligiéndola, dándole vueltas a ver si encaja, considerando diversas opciones, que disfrutando el placer de que esté ya hecho. Y en cuanto ese algo encaja, no importa de qué marca fuera antes: ahora es suyo, es de su marca, y es de su estilo.

    Sólo si estás en un montón necesitas hacer algo para salir de él.

    En cuanto al blog, creo que quiero lo fresco de Notepad Chaos, la funcionalidad de Agregado, la limpieza de Elegant Grunge, y además que quepan las fotos y se vean.

    Probablemente tenga que hacerlo yo misma.

    Mientras, recordad: ¡quitad los andamios! ¡arrancad la pegatina!

  • Ayuda, por favor: ¿qué me pongo en el blog?

    Necesito vuestra ayuda (como presentes y futuros lectores) para elegir qué plantilla le pongo al blog. En esta época de rebajas y renovaciones de vestuario, necesito ayuda para elegir…

    1. ¿Lo dejo como estaba?
      • Pros: es la opción más fácil.
      • Contras: me parece que el diseño ya no me pega mucho, lo veo un poco caótico últimamente.

      Dilectio (el que estaba)
      Dilectio (el que estaba)
    2. ¿Agregado, el que está ahora?
      • Pros: es muy bonito; tiene en el lateral una columna con las últimas actividades de Twitter, flickr, elementos compartidos de Google Reader, Jaiku, y demás. La página de archivos está también muy bien. Estiloso y moderno.
      • Contras: Quizá demasiado estiloso y demasiado moderno. Tendría que traducirlo (qué ironía, qué apropiado) y es un poco oscuro, tanto visualmente como para utilizarlo. Quizá no sea excesivamente usable. Las imágenes destacan poco. Aquí está (por si leéis esto desde fuera de la web):
      Agregado (el que acabo de poner)
      Agregado (el que acabo de poner)

      Y la página de archivos:

      Agregado (el que hay, página de archivos)
      Agregado (el que hay, página de archivos)
    3. El del cuaderno, Notebook Chaos.
      • Pros: es muy bonito, en cierto sentido es limpio, necesita tocarle muy pocas cosas.
      • Contras: ¿demasiado caos? ¿quizá muy poco sitio para fotos? Como en el anterior, habría que traducirlo (pero incluyen el PSD, así que en teoría no hay problema). La imagen:

      Notepad Chaos
      Notepad Chaos
    4. Elegant Grunge.
      • Pros: creo que me pega bastante, como concepto: elegante, pero no arreglado. Es limpio, y echaba de menos limpieza. Pone unos bordes muy bonitos a las fotos. Todo el contenido está muy muy clarito.
      • Contras: quizá es un poco soso, un poco estándar. Tienes que bajar hasta abajo del todo para ver algo diferente a un tema común.
    5. Elegant Grunge: pantallazo al llegar
      Elegant Grunge: pantallazo al llegar

      Elegant Grunge: transición entre el cuerpo y el pie
      Elegant Grunge: transición entre el cuerpo y el pie

    ¿Qué, qué me decís? Votos, en los comentarios.

  • Qué post tan poco post-vacacional, una canción para emprendedores

    Portada de «Una semana en el motor de un autobús», de Los Planetas
    Portada del disco «Una semana en el motor de un autobús», del grupo Los Planetas

    Hoy trascribo aquí la letra de esta canción de Los Planetas que podéis escuchar en LastFM, «Montañas de basura». Hacía mucho que no escuchaba este disco. Estas vacaciones hemos estado practicando canciones de mi carpeta antigua de acordes, estrenando la electroacústica de Pablo (una Fender muy bonita, no porque la comprara yo). Suena bastante bien. Y le tengo mucho cariño a la carpeta: es la que llevé a mi primera clase de inglés. Tiene una chuleta que pone: «pan: bread» «ella: she» y «él: hi»*.

    * Lo sé, no aprendí mucho en la primera clase.

    Escucho ahora la canción, y a pesar de que compré el disco hace diez años, me parece muy apropiada para esto de emprender, tener una empresa… Desde fuera la gente ve la libertad, pero no los miedos de esa libertad: tener que elegir, y que los errores sean tuyos. Pienso que es común a todas las cosas que merecen la pena: darlo todo y que luego salga mal. Cuando lo das todo, suele ser por algo. Algo por lo que crees que merece la pena el riesgo de estarte equivocando.

    Montañas de Basura (Los Planetas, 1998)

    En montañas de basura,
    en montañas de basura,
    en montañas de basura,
    en montañas de basura.

    Ningún beso de cordura,
    ningún beso de cordura,
    ningún beso de cordura,
    ningún beso de …
    Dios me tendrá que proteger.
    ¿Qué va a pasarme en esta vez?

    ¿Qué va a pasar si me entrego y no funciona?
    ¿Qué va a pasar si me tiro al barro ahora y sale mal?
    ¿Qué va a pasar si no puedo soportarlo?
    ¿Qué va a pasar si decido dar el paso y sale mal?
    ¿Aguantaré?, ¿podré escapar?, ¿podré volver?
    Mi vida… ¿va a ser mejor de lo que fue?
    ¿Qué va a pasar si no lo es?

    Dios me tendrá que proteger.
    ¿Qué va a pasar si no lo es?
    Dios me tendrá que proteger.
    ¿Qué va a pasar si no lo es?

    El destacado es mío, claro. El resto es el típico rollo mesiánico de Los Planetas. No me imagino pidiendo uno de los nuevos créditos del ICO y cantándole lo de «Dios me tendrá que proteger» al director de un banco.

    Estoy intentando liberarme de la presión de pensar «¿y si me estoy equivocando? ¿y si esto no funciona?» y concentrarme en hacer bien las cosas. Tomármelo con calma, como en un jardín zen. Conversación este mediodía (con Pablo, frente a un gran plato de sashimi):

    ―Cuando vayamos a Japón en abril estaría bien hacer algo zen.

    ―¿Zen? Yo no tengo paciencia para esas cosas.

    Y en el siguiente capítulo… nos vamos a Japón del 6 al 20 de abril. Madrid-Helsinki-Osaka-Kobe-Kyoto-Tokyo-Osaka-Helsinki-Madrid.

  • Optimistas, eso sí

    Bueno,  hoy es el día de ser optimistas. Salgo corriendo ahora mismo a comer y luego al acto de esta tarde en CROEM (organizado por AJE Murcia): En cambio, optimistas. A ver qué lleva puesto Roberto Verino (puesto que no se sabe qué va a decir) y qué dice Leopoldo Abadía.

    En cambio, optimistas: actitud ante el reto del cambio
    En cambio, optimistas: actitud ante el reto del cambio

    Yo hoy estoy lista para ser optimista: la nueva web de Matiz va por muy buen camino (aún no se puede ver, pero va bien), y por si fuera poco, ¡nos han hecho un regalo temprano de Navidad! Yo, que soy una fetichista del papel y del material de oficina considerable, estoy más que encantada, dando saltos. ¡Gracias, Herminia! Pulsa sobre la imagen para verla más grande y con las etiquetas de qué es cada cosa. Y aquí, para el relato completo ilustrado.
    Y la tarjeta, y se hizo el orden

  • Cajita de búsqueda ProZ para iGoogle (¡rapidez y felicidad!)

    Me entero a través de Translation Times, el reciente blog de las gemelas traductoras Jenner, que el novio de Dagy, Tom Gruber, ha programado un gadget de iGoogle para buscar en ProZ.com. Así me gustan a mí las personas queridas de los traductores: regalando cosas útiles. Por cierto, ¿alguien se ha fijado lo alto que es el porcentaje de parejas de (profesional de la traducción)+(profesional de la informática)? ¿Hay algún estudio serio al respecto? ¿Hay algún estudio serio sobre alguna cosa?

    Yendo al grano, aquí tenéis la captura de pantalla, y el enlace para instalarlo:

    ProZ para iGoogle

    Funciona muy rápido, por lo que yo he podido probar. Así queda mi iGoogle:

    Columna Lingüística, en el iGoogle de la traductora Begoña Martínez

    • Sí, es de Pocoyó; y también leo su blog;
    • sí, parece que algunos no tuviéramos bastante con ver una hora de Pocoyó al día;
    • sí, menos mal que por lo menos la serie es buena
    • sí, he pensado en ponerla en inglés para variar: últimamente voy alternando, por si además sirviera de algo.

    Lo que no se ve en la captura es mi Google Reader, Google Calendar, Gmail y el reloj (que es inútil porque copia la hora del sistema y el mío está mal… se me resiste en OpenSuse, se agradece ayuda).

    Y con esto y un bizcocho… me voy a cenar. Para los legos que quieran saber qué es ProZ, lo cuento el próximo día.

  • En Granada, todo es distinto

    Lucha / wrestling, by David Nesbitt
    Lucha / Wrestling, de / by David Nesbitt, en la exposición / at the exhibition Primera Línea.
    Daos prisa, es sólo hasta el viernes que viene, en la Caja Rural (frente al Parque de las Ciencias, en Granada) y abre de 19 a 21h todos los días menos los domingos.
    Hurry up, it’s only there until next Friday. It’s in Caja Rural (in front of Parque de las Ciencias, Granada), open 19 to 21 h everyday except Sunday.

    Es una foto, así que no le hace justicia. Lo siento. / It’s a photograph, so it doesn’t do it justice. Sorry.

    Este es mi cuadro favorito de la exposición de David Nesbitt, que no sólo es uno de nuestros traductores y revisores estrella (¡todo el mundo quiere a David!), sino un artista completo. I want to be David Nesbitt when I grow up.

    Con / with David Nesbitt.
    Me gusta el cuadro, y creo que es porque me siento así a menudo, luchando contra cosas que resultan ser… yo misma. Al (futuro Dr) Ingeniero Francisco Joaquín Rodríguez Prados le gustó más Cansancio, pero la foto que tengo no le hace justicia. Deberíamos regalárselo. Yo lo dejo caer.

    Está siendo genial este viaje a Granada. Al final desarrollas tolerancia a la ausencia de los amigos, pero cuando por fin te reúnes con ellos, resulta casi insoportable pensar en volver a irse. A mí me llena de ese no-sé-qué, esa sensación de estar vivo y ser libre. Es duro irse después. Pero también estás acostumbrado a irte de Granada. Al fin y al cabo, sabes que vas a volver.

    Estamos muy cómodos en este viaje. Cuando estudiaba (suspiro) tradujimos en clase la carta del restaurante del hotel en el que estamos. Y cuatro estrellas es el nivel de lujo que me resulta más cómodo. Es como estar en casa, pero con ilimitadas toallas limpias y baños más grandes.

    He pasado por la puerta de mi antigua casa. Y de mi otra antigua casa. Y de mi otra antigua casa. Y he vuelto a entrar en el Ysabel, pero la puerta de mi antigua habitación ya no existe. Luci sí que estaba. Me ha dado besos para Lucía.

    Por fin he venido. Necesitaba venir, y no porque necesitara hablar de todo lo que nos está ocurriendo con mis amigos, sino porque necesitaba verlo todo desde aquí y desde sus ojos. Ayuda hablar de este año tan raro, hablar de honestidad, empresa y arte, comunicación, pareja y rupturas, cuidado, familia y cáncer… y luego todo revuelto. Hablar de todo, reírte de todo, encogerte de hombros ante todo, y volver a empezar.

    Hay que volver aquí, donde todo empezó, para volver a empezar. Pero no importa. Tarde o temprano, vuelves a Granada. Sabes que vas a volver. Tiraste tu moneda a la fuente. No puedes evitarlo. Y está bien así. Muy bien.

  • Llevo días dándole vueltas a mi cita favorita

    … y no consigo, no consigo dar con una traducción al español que me guste. ¿Sugerencias?

    Gapingvoid.com

    Quality isn’t Job One
    Being totally fucking amazing is Job One
    gapingvoid.com

  • Irse a Cuenca, o irse de Cuenca

    Vicky Cristina Barcelona

    Hace unos días estuve en Cuenca y, preguntando por un restaurante a la chica de la caseta de turismo, me dijo textualmente: “Si yo me estuviera muriendo nunca vendría a Cuenca”. Me resultó sorprendente que soltara esa frase sin venir a cuento… (…) Arturo Kortázar, Bilbao.

    (…) A mí me hizo pensar mucho lo que me dijo un médico: yo no se lo digo nunca, les pregunto para qué quieren saberlo. Me dicen que, si van a morir a los cuarenta, necesitan saberlo para cambiar de vida. Tienen que tomar decisiones: casarse o no, estudiar latín o gastarse los ahorros, volver a Zaragoza o irse a vivir a Cuenca. El médico les respondía: si de verdad quiere, cambie de vida ahora. Se va a morir igual, de Huntington o de otra cosa, y no sabe cuándo, así que no pierda el tiempo. Si de verdad no quiere morir en Cuenca, no vaya. Si quiere dilapidar su fortuna, dese prisa. La único cierto es que la muerte llega en cualquier momento, no espere al resultado de un análisis para vivir de verdad su propia vida. Hay que escapar de Cuenca de inmediato, si uno no quiere morir sin haber vivido.

    Cartas con respuesta, de Rafael Reig, en el diario Público

    Todo es mentira«¡Me voy a Cuenca!» repetía Coque Malla en Todo es mentira. Desde entonces la frase forma parte de mí. También la sensación de que Penélope Cruz puede matarte simplemente gritando. La frase me voy a Cuenca ha sobrevivido a otras cosas que se supone que pasan en la película pero yo no recuerdo: como que la protagonista se llama Lucía (como mi hija); o que es traductora (como yo). Si queréis ver una versión actualizada de Pe haciendo más menos el mismo papel, dirigíos al pase más cercano de Vicky Cristina Barcelona: en cierto modo, pensaba ayer, la película también va de Irse A Cuenca.

    Y no es que olvidar sea raro en mí: por ejemplo, mientras leía el texto sobre Cuenca sí, Cuenca no, ayer era el día del traductor. ¡Felicidades traductores, con un día de retraso y 364 de adelanto! Ejem, problema solucionado.

    También pensaba, bueno, si me estuviera muriendo, estaría haciendo lo mismo: no cambian mis decisiones sobre casarme, estudiar latín, dilapidar mi fortuna mis ahorros, no volver a Zaragoza (para mí, el aeropuerto de Atlanta), o irme a Cuenca (a Cartagena, en mi caso). Pensar esto me da una cierta tranquilidad.

    ¿Estoy haciendo lo que quiero hacer en el sitio en el que quiero estar?

    Sí.

    En estas cosas pensaba ayer mientras dejaba sin escribir el artículo sobre que si San Jerónimo y si la Biblia traducida por aquí y happy translators day to you por allá. Quizá he fallado a los que me han puesto el nº 168 en esta lista de los mejores blogs sobre lenguaje/idiomas (¿¡estoy en una lista de blogs!? ¿¡hay alguien leyendo!? 🙂 ¡hola!). A ver si el año que viene no me pongo reflexiva cuando es hora de escribir, y llego al top 100.

    Pensaba también que ni Cartagena, ni Cuenca, ni Oviedo, ni Barcelona, son Nueva York. Pero si los mira Woody Allen, sí que son su Nueva York. La ciudad de la que huyes está dentro de ti, decía Cavafis (más o menos).

    Estoy contenta con Cuenca, con mi Cuenca. Más me vale, porque no puedo entrar ni salir de ella: la llevo dentro.