-La palabra que estás buscando es guardián espacial.
-La palabra que estoy buscando no la voy a decir porque hay juguetes preescolares delante.
Muchos traductores escribimos blogs profesionales, pero ¿qué escribimos en el blog? ¿Hasta qué punto nos pringamos con lo que pensamos? ¿Decimos la palabra que estamos buscando, o ponemos una versión para juguetes preescolares?
Llevo años dándole vueltas a todo esto. El otro día me colé en un máster, en una clase de dirección de proyectos digitales (gracias al conferenciante y al organizador por colarme; por cierto ¿puedo decir cuál era?) y esa fue una de mis preguntas:
¿Qué pasa si lo que queremos contar, no podemos contarlo, y lo que sí podemos contar es un rollo?
En resumen: que hay que currárselo.
Pues nos citaron este artículo de Smashing Magazine, sobre la cruda realidad de los blogs de empresa. Creo que se aplica a los traductores y aguanta bien el paso del tiempo. Lo mismo vale para Twitter, cuentas de Facebook oficiales y demás.
Os lo resumo:
Un blog no te da tráfico porque sí. Hay que currárselo. Lo que sí te da es algo de posicionamiento (como objetivo secundario) y una comunidad de lectores que (si lo haces bien) puede acabar teniendo una relación con tu marca.
Un blog bueno implica pringarse a largo plazo. Hay que escribir a menudo para que la gente cuente con tu blog como fuente de información interesante y fiable.
Un feed capado es una oportunidad perdida. No fastidies a la gente poniendo un RSS parcial (y tienes que tener RSS). El blog está para conectar con la gente. No hace falta que la gente esté en tu web para que haga efecto.
No estás conectando con nadie. Un blog es un diálogo. Si no haces más que intentar vender tu producto, sin pedir opiniones ni hacer preguntas, lo estás haciendo mal.
Pasa de las notas de prensa. Y de las cosas que suenan como si lo fueran. Como su nombre indica, son para los periodistas. Un blog debe ser mucho más personal.
Suenas como una máquina. La gente quiere interactuar con personas, no con máquinas ni con empresas. Cuenta la historia de tu gente, que cada uno muestre su personalidad y su papel dentro de lo que hacéis.
Tienes que mostrar los trapos sucios también. Un blog no es solo para echarse flores. Hablar también de los errores ayuda a quitarle hierro a situaciones complicadas y le da credibilidad al resto.
Los de marketing suelen ser malos blogueros. Personal, transparente, mostrando fallos, informal… uf, es que les cuesta. A veces son mejores revisores o entrevistadores que autores de contenido.
Le pides demasiado a tus lectores. Demasiado texto y pocas fotos o vídeos. Sin resúmenes, controversia, o cosas que llamen la atención, los únicos que se lo leerán serán… los de la competencia.
La competencia lee tu blog. Supéralo. Pues sí, se lo leen todito todo… Pero lo que solo sabe uno, no lo sabe nadie, con lo que si somos expertos en algo, pero no lo demostramos ¿de qué nos sirve?
¿Cuesta, verdad? Por eso lo llaman trabajar. Y vosotros ¿qué consejos le dais a los blogs de vuestra competencia?
Os voy a contar una cosa que espero os escandalice: las deudas de las entidades públicas no son tan malas como dicen los periódicos. Son mucho peores, porque han decidido… dejar de contabilizar las facturas. Es la ley del cajón.
Facturas enterradas, enterrados en facturas
¿En qué consiste la ley del cajón?
Pues es una orden que viene de arriba, cuando se superan los presupuestos, se superan los recortes, se sigue gastando de todas maneras… por buenas o malas razones, se llega al tope ¿y entonces? Técnica del avestruz. Pero en vez de enterrar la cabeza en la arena, se entierra la factura en un cajón, y a correr. Y mientras la gente tenga paciencia, no se descubre el pastel.
Tú has pagado tus proveedores, sueldos, IVA, IRPF, alquiler, luz, agua, teléfono, ADSL, intereses del banco… y mientras, ¿tu factura?
Tu factura estaba de parranda. No lleva meses (años…) esperando pacientemente que le llegue su (cronológico) momento, sino que está en un limbo perdido de lo que nunca debería haber existido. Es la noche loca del gasto, es la cana al aire que se quiere olvidar. Y luego llegamos los proveedores a intentar cobrar, con el bombo de los intereses de demora. Que buena suerte a todos con eso.
¿Cómo evitar que te apliquen la ley del cajón?
Ojalá tuviera la receta, porque cogería menos disgustos. He aquí algunas buenas prácticas (que valen para otras situaciones de cobro difícil):
Presupuesta antes de facturar. Haz que te acepten el presupuesto por adelantado, así tendrás algo a lo que agarrarte si luego se desentienden de la factura.
Factura a tiempo (inmediatamente o casi). Así no pierdes el contacto con la persona encargada.
Haz seguimiento de tu factura. Pide un número de referencia, los datos del gestor de facturas para proveedores, y comprueba periódicamente que está todo en orden. Así es como lo descubrirás cuanto antes.
Sigue haciendo seguimiento de tu factura. No hay nada deshonroso en llamar cada cierto tiempo, incluso en que te conozcan. Yo he llegado a tutearme de buen rollo con ciertos contables «llamo para preguntar por mi nene (=mi dinero), a ver si está bien abrigado, si come bien…»
Para los particulares y empresas tenemos el recurso de recurrir a los tribunales, pero ¿y con la administración? Veremos qué pasa…
There is fire on the mountain and nobody seems to be on the run.
Oh there is fire on the mountain top, and no one is a’ running. […]
So you say you have a lover and you love her like no other
So you buy her a diamond that someone has died on
don’t you think there’s something wrong with this?
Tell me, who’s responsible for what we teach our children?
Is it the Internet or the stars on television?
La gente me pregunta qué cómo aguanto el ritmo, y mi respuesta suele ser: no lo aguanto. Pero cuando reviento, paso unas horas/días malos y sigo adelante.
No es broma.
Tengo que aprender a dosificarme, y es una habilidad difícil de adquirir.
Más habiendo tantas cosas interesantes por hacer en el mundo, o tantas cosas que hay que hacer.
Sin embargo, cuanta más imaginación tienes, menos triste deberías ponerte por todo lo que se te ocurre pero no existe (aún, o no existirá). Si no, tu imaginación te estaría saboteando la vida.
Una parte importante de la productividad es parar de hacer cosas, decir que no, decidir no hacer nada. Es un fallo mío que he descubierto hace poco: me cuesta ver algo que está mal y dejarlo pasar (but honey, there’s someone wrong on the Internet!)
Hay veces que las cosas van bien, y entonces tengo esta sensación de que yo me muevo y el mundo a mi alrededor sigue extrañamente inmóvil. Suceden cosas y la gente no reacciona. Mandas cosas a hacer y… no se hacen. Pero realmente no puedo ocuparme de todo, así que algunas cosas van mejorando, y otras no. Voy a intentar mejorar la manera en la que elijo lo que se hace y lo que no, eso sí.
A Jailer la llamo el «topping from the bottom hymn«. Por alguna razón, han puesto el Fire on the mountain al final de Jailer.
I heard my baby say
«I wanna be president.
I want your money
for my government».
Yo fui de esas primeras 10.000 personas (qué bonito es ponerse la medallita a posteriori…). Y ahora, estamos intentando juntar 10 personas en total para este segundo año de Orsai, de fuera de juego. Así que si estás en Murcia, o por alguna razón misteriosa quieres que sea yo quien te dé los números de Orsai de 2012, apúntate a nuestro grupo de Facebook de Orsai Murcia en este enlace. Hemos descubierto, además, que es una excusa maravillosa para juntarnos y hablar de literatura, de reinventar las reglas, o como diría el señor Casciari, de boludeces.
Me flipa que pude hacer todo desde el móvil (hasta pagar) menos poner mi foto.
Todo este proceso lo he visto a menudo con los libros de mi padre, que se ha vuelto un experto detective en averiguar por dónde paran sus libros y los de sus coautores. Pensaréis que es broma, pero en algunas conferencias que ha impartido le han llegado a llevar para que firme un libro suyo que él no sabía que existía. En una ocasión, un libro publicado en España que la editorial vendía con diferente tapa y maquetación en México, y de cuyas existencia (¡no digamos ya las ventas!) no le habían dicho nada. Nada en absoluto.
Como traductores somos parte de la industria cultural, queramos o no: y querer, queremos. Sin embargo, como intermediaria que me toca ser en Matiz, veo que no hay sitio para el modelo actual. Los precios de las editoriales son de risa, y convierten a la traducción literaria (en su mayor parte) en un hobby, una vocación, pero no un modelo de negocio rentable.
En los negocios innovadores rentables que intentamos poner en marcha, como Júramelo.es, nuestro lugar como intermediarios es mínimo. Tenemos dos conocimientos:
para nuestros clientes (el de qué traductores hay, cuáles son buenos, qué trabajo se puede encargar, en cuánto tiempo, y a qué nivel de calidad)
y para nuestros proveedores (cómo conseguir suficientes clientes, cómo hacer que acepten precios razonables, cómo cobrar en un tiempo razonable, cómo hacer que vuelvan una y otra vez).
Somos seleccionadores, coordinadores, una central de disponibilidad y una central de compras. Júramelo es todo lo que podemos hacer para quitarnos de enmedio todo lo posible, y ofrecer al mundo lo que tenemos.
¿Qué es Silicon Valley? Es un área de 60km2, del tamaño del Campo de Cartagena, probablemente, en la que se invierte cada año una cantidad de dinero equivalente a todas las hipotecas de España. Imaginaos que cada año todas las personas e instituciones que tienen una hipoteca en España cogieran ese dinero, lo volvieran a pedir prestado y lo invirtieran en esa zona. ¿Qué tipo de cosas serían posibles? La respuesta está clara: sería posible HP; sería posible Google, sería posible Facebook y Twitter. También serían brevemente posibles todos los proyectos de los que no sabemos nada y todos los fallos.
¿Qué es lo que hemos visto? Hemos visto:
RocketSpace, un espacio de coworking muy flexible, famoso por sus jueves de networking.
Dentro de RocketSpace está el SpainTechCenter, una iniciativa para llevar startups españolas al Valle.
Ideo, una empresa que se dedica a tener ideas. Lo que más me gustó fue la historia del diseño de una vacuna sin agujas, que implica que los diseñadores se pasaron días con la piel hecha trizas de probar distintas tiras abrasivas (=papel de lija).
Catapult Design también diseña y tiene ideas, pero las aplica a comunidades desfavorecidas para acabar con la pobreza. Ellos me presentaron a sus vecinos de coworking BlueEnergy (¡de esto es de lo que va Silicon Valley!). A mí me interesaban porque se dedican a hacer proyectos de acceso a agua potable y energía (molinos de viento que hacen funcionar potabilizadoras) en Bluefields, Nicaragua. Desde entonces, Juan Antonio y María José, dos de los becarios de Matiz, les están echando una mano como voluntarios en la traducción de su web.
Innovalley, una empresa de complementos textiles inteligentes y sus vecinos de espacio de oficina y nuestros sherpas StepOne, una consultora para empresas españolas que quieran instalarse en el Valle.
Google. No os enlazo a Google, lo sabréis encontrar. 😉
Stanford University. Os enlazo a la historia, más que a la portada de la Universidad de Stanford, porque es muy interesante.
Empiezo hoy (para animarme a mí misma) una serie de posts contando mi experiencia en el viaje, sobre todo como auto-recordatorio.
Actualización 15 enero 2012: comentarios y enlaces.
Mi chico me manda esta cita de un reportaje de El País Semanal sobre deportes minoritarios:
En las últimas páginas de su libro Correr o morir (Now Books), el imbatible sky runner Kilian Jornet esboza una justificación a su búsqueda quimérica, extenuante e irreversible. «Quizá corro porque necesito sentirme creador; necesito saber lo que hay dentro de mí y plasmarlo en algún lugar exterior. Podemos explorar nuestro interior y saber de lo que somos capaces, pero necesitamos exteriorizarlo y verlo separado de nuestros cuerpos para contemplarlo como espectadores, poder valorarlo y detectar sus defectos para hacerlo mejor la próxima vez. Es el placer intrínseco de crear belleza y de ver que genera una fuerza de atracción a los espectadores».
Adela vino a Cartagena a decir a los empresarios que podemos y tenemos que mejorar la sociedad. Que Ética en serio es estar «alto de moral», no «desmoralizado». Que clásicamente la buena economía lleva a más libertad, que lleva a más felicidad. Pero esta visión se ha perdido por el camino, y el medio daña el fin.
A mí me gusta porque como docente, cuando enseñas a alguien un poder, tienes que enseñar también cuál es tu responsabilidad al utilizarlo: conseguir un superpoder te encasqueta una superresponsabilidad.
Lo que no sabía es que no es de Stan Lee, sino, al parecer, de Voltaire de un autor anónimo de la Asamblea Nacional francesa (actualización, más de esto al final del artículo; DEP Stan Lee).
Adela se emociona recordando su paso por Cartagena en tiempos de la transición «estábamos y seguimos en la brega de una España más justa»
Estas son las notas que tomé con el móvil de la conferencia de Adela CortinaLa meta de la economía y la empresa: construir una buena sociedad, que inauguraba el Foro de Economía y Sociedad de la Facultad de Ciencias de la Empresa, aprovechando también su futuro nombramiento como Honoris Causa por la Universidad Politécnica de Cartagena.
5 fallos del sistema que han llevado a la crisis
1) Transparencia
Entendida como: sinceridad, claridad. La falta de transparencia y responsabilidad lleva a la mecánica de las subprimes.
2) Control
Decía Lenin (qué curioso que se cite a Lenin, en general) que la confianza es buena pero el control es mejor. Europa está más regulada que los EEUU, pero peor controlada. ¿Quién controla al controlador? Sin confianza no funciona la sociedad.
3) Profesionalidad de los financieros y empresarios
Las universidades no deben formar técnicos sino profesionales. Un técnico domina los medios, un profesional es el que usa los medios para unos fines. Aristóteles dijo «igual domina los venenos el que los destila para matar que el que los usa para sanar». La economía debe estar al servicio de las sociedades, porque los fines de las actividades sí son importantes. Cada profesional debe ser consciente de los fines de su actividad en concreto debe perseguir, de aquello que su actividad aporta a la sociedad. Los incentivos de las empresas deben estar alineados con el objetivo de la profesión.
Cultura de la austeridad y equidad. ¿Cuál es la ética del desarrollo, puede desarrollarse indefinidamente o se puede desarrollar con equidad?
4) La maldición del cortoplacismo
¿Quién hace reformas estructurales profundas si hay que ganar elecciones cada cuatro años?
El corto plazo es suicida, el carácter está en el medio y largo plazo.
5) Individualismo
Individualismo de empresarios, economistas y sociedad.
La clave de la sociedad no es el individuo. Desde la neurociencia, un cerebro humano no se desarrolla si no es en contacto con otros. Nacemos ya con estrechos vínculos unos con otros.
Las empresas tienen que conseguir que los ciudadanos estén de acuerdo con su gestión: por justicia y prudencia. Deben satisfacer a todos sus afectados (la mejor traducción que sugiere de stakeholders: el conjunto no de accionistas y trabajadores, sino también de proveedores y clientes, el entorno). El Nobel de economía Amartya Sen decía que en la economía no funciona el autointerés tanto como la simpatía (estar bien cuando los demás están bien) y el compromiso.
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Actualización 1/bonus. Otra foto del evento. Es que quiero mucho a Adela.
Actualización 2: reorganización del contenido para añadir claridad.
Actualización 3: periódicamente WordPress se carga todo y hay que volver a entrar y arreglarlo. Los H1/H2/H3 también estaban mal.
Actualización 4: Nos ha dejado el Stan Lee de este universo, y comentando esta entrada me ha dicho Darío G. Imirizaldu que la cita original no es de Voltaire. He aquí el texto que aparece en Quote Investigator (enlace):
QI has found a strong match during the period of the French Revolution. The following passage appeared with a date of May 8, 1793 in a collection of the decrees made by the French National Convention. Boldface has been added to excerpts: 1
Les Représentans du peuple se rendront à leur destination, investis de la plus haute confiance et de pouvoirs illimités. Ils vont déployer un grand caractère. Ils doivent envisager qu’une grande responsabilité est la suite inséparable d’un grand pouvoir. Ce sera à leur énergie, à leur courage, et sur-tout à leur prudence, qu’ils devront leur succès et leur gloire.
Here’s one possible translation into English:
The people’s representatives will reach their destination, invested with the highest confidence and unlimited power. They will show great character. They must consider that great responsibility follows inseparably from great power.To their energy, to their courage, and above all to their prudence, they shall owe their success and their glory.
He escrito a Adela y me comenta que posiblemente yo me equivocara de cita al apuntarlo (quizá citara a Voltaire en otro momento de la charla). Así que corregida quedo, y esta entrada también. 🙂
Nací en el Caribe, crecí en el Mediterráneo, y quiero ver qué me depara California.
Quedan cinco días para comenzar el viaje hacia Silicon Valley. Es un viaje que realmente empezó hace unos meses, cuando nos admitieron al programa Yuzz con Júramelo.es, la nueva plataforma de traducción jurada online que llevamos ya dos años cocinando. Pero ahora, estamos en la lista que pone «Proyectos ganadores Edición Yuzz 2011«, tenemos el billete, la reserva en el hotel, y muchos, muchos planes. Por cierto que Júramelo ya tiene blog propio:
Dicho así suena muy fácil, como aquello de South Park (paso 1, recoger calzoncillos, paso 2, y paso 3, beneficios). Es un chiste que creo que a los emprendedores nos hace especial gracia, porque el quid de todo lo que hacemos es el paso 2. Leí hace no demasiado que todos los éxitos repentinos, cuando se investigan, resultan ser el fruto de un larguísimo trabajo. ¿Me dejáis que llame a esto éxito? Me hace ilusión… Este éxito, decía, no está siendo fácil ni repentino.
Vamos a la meca de la tecnología a aprender. Decía Yeray, nada que demostrar, todo por aprender y aunque suena bonito, no es del todo así: vamos para aprender todo lo que podamos, pero también tenemos que demostrar lo que hemos hecho y lo que somos capaces de hacer. Este viaje no es un final, es un principio.
Como veis en el título nuestros planes malvados van más allá. No queremos irnos a Silicon Valley para no volver. Queremos ir a Silicon Valley para aprender, sí: para averiguar cómo está hecho, para empaparnos del ambiente, métodos, energías (¡capital!) y traérnoslo de vuelta para acá. Los que mejor me conocen saben que siempre he soñado con ir, pero que mi sueño en colores no es tanto irme a San Francisco (a empezar una nueva vida, como decían en Lucky Luke) sino que lo que me gusta de allíesté aquí. Pienso de verdad que España es uno de los mejores lugares del mundo: por la combinación que me ha dejado marcada de carácter, gente, comida y sol. ¿Qué hace falta para que atraigamos a empresas que podrían estar en cualquier parte, y creemos aquí un ecosistema de innovación constante? Vamos a verlo.