Ya ha publicado Puebla las fotos que tiene del taller de plumilla De buena tinta (más fotos en su blog). Yo la verdad, he acabado completamente encantada con lo que he aprendido y la gente que he conocido. También y con pasar cuatro días seguidos dibujando una hora y media diaria, que se nota. Quién sabe, quizá dentro de diez años no sólo sea capaz de copiar esos increíbles dibujos de Jim Borgman de manera pasable, sino quizá, sólo quizá, pueda sacar las imágenes que tengo en la cabeza a un papel. Claro que si pudiera elegir quién ser y qué dibujar, elegiría a Bill Watterson. Por cierto, merece la pena leer este texto que escribió Watterson cuando yo todavía iba al colegio: Some thoughts on the real world by one who glimpsed it and fled.
Mientras, disfrutad con las fotos. Por cierto, en la siguiente sale Pepe Albaladejo, el fotógrafo que nos hizo estas fotos cuando María se incorporó a la agencia de traducción el año pasado (incluyendo la que tengo puesta aquí en el blog). Es difícil que los fotógrafos salgan en las fotos, ¡pero esta vez le han pillado!
Puebla le estaba dibujando a él, creo recordar.
En el Salón Mi Empresa tuve la suerte de asistir al coaching privado Yuzz que impartió Mónica Martín Burgos, consultora en habilidades de comunicación, enfocado sobre todo a mejorar los famosos elevator pitch.
Después de repararme a mí misma de la gripe, cual Terminator II (ver final de este artículo), de reparar y configurar el Tablet, y de reparar (y me queda todavía configurar) el OpenSuse, necesito apuntarme estas tres extensiones imprescindibles (para mí) en Firefox: (Nota: ya he escrito antes sobre qué instalo en mis ordenadores). Adblock
Lo bueno de hacer fotos a las cosas es que duran para siempre. Bueno, vale, mientras dure la foto. Esta semana, capuchinos y helados de Roma. Valga este ramo de aperitivo. «El mejor momento de las cosas es cuando no han pasado / porque luego lo único que puede hacerse / es comentarlo» (dice Astrud,
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