Entre hoy y mañana muchos padres descubrirán las cuatro maldiciones que puede tener un juguete, a saber: voluminoso, ruidoso, pringoso y múltiples piezas. Es algo que abuelos, tíos y demás familia negarán conocer. Si tienes niños a tu cargo y alguna vez has maldecido un juguete, probablemente sea por una de las siguientes razones:
Todo esto sin entrar a trapo en el valor educativo, a veces nulo, a veces claramente negativo, que es materia para otro artículo.
Veamos un ejemplo de juguete salido de las profundidades del infierno: busto rubio con juego completo de maquillaje y peluquería a tamaño real. Es voluminoso, es pringoso, tiene múltiples piezas, y además el secador hace ruido: vamos, el pack completo.
Como padre que regala juguetes, uno querría minimizar el número de maldiciones por juguete. Por otro lado, los niños probablemente piensan que si no es enorme, no suena, no pringa y no lo puedes esparcir por toda la casa marcando tu territorio, es un rollo total. A unos y a otros, ¡felices Reyes!
From a Google+ conversation: Ramón Nogueras: That is completely and absolutely untrue, unless you admit that anyone other than you has control over your feelings. Words have only as much damaging capacity as you want to give them. Ignacio Torres Masdeu: The exchange of power is part of many social contracts. But many times we
Retratos animales: la jirafa, originalmente cargada por Bego*. Me encanta la mirada de las jirafas. Son probablemente los animales que más me sobrecogen, por su tamaño, por su forma, color, por cómo te miran, por cómo se mueven… con gracia, y si hace falta, con velocidad. No hay ser de la Guerra de las Galaxias
Hace años subimos los Pirineos, en plan familia y amigos. Un día incluso pasamos a Francia, que tenía los mismos pinos. Otro día nos perdimos unos pocos y los de la Guardia Civil dijeron a los demás que cuando lleváramos tres días por ahí mandarían a alguien, que estaban buscando aún al desaparecido de la
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