Categoría: yo misma

  • Reseña de The Personal MBA, de Josh Kaufman

    Reseña de The Personal MBA, de Josh Kaufman

    The Personal MBA
    The Personal MBA, un libro bien escrito, bien estructurado y que te lleva a la hacer más (rojo), a pensar más (azul) o investigar más (amarillo).

    Ya dije cuando llegó el libro que tenía muchas ganas de leer The Personal MBA, de Josh Kaufman. La idea detrás de The Personal MBA se reduce a una cita de The Good Will Hunting (nada menos) que dice así (en la película original, en su web es algo más políticamente correcta) :

    You dropped a hundred and fifty grand on a fucking education you could’ve got for a dollar fifty in late charges at the public library.

    Lo que se ha traducido como:

    Has tirado cien mil dólares en una puta educación que te habría costado un par de dólares por los retrasos en la biblioteca pública.

    The Good Will Hunting
    Me llama la atención la diferencia de cifras en la traducción (150.000 a 100.000 y 1,50 a 2,00), y lo de «puta educación» que queda torpe. Por otro lado, esta película es la risa de la casa (recuerden: estoy casada con un matemático).

    La idea detrás de The Personal MBA es que puedes saltarte la escuela de negocios y leer lo que necesitas para hacer lo que sea que necesites hacer.

    Esto es especialmente cierto si la factura de esa escuela de negocios va a tener cinco o seis cifras. Hay una lista de 99 libros ordenados por temas que actualiza periódicamente, y una guía para saber cuáles leer o por cuáles empezar.

    En su día leí el manifiesto de ChangeThis, y si veis lo que he estado haciendo en los últimos cuatro años os daréis cuenta de que me he aplicado el cuento, sobre todo la parte de no hacer un MBA y empezar con tu negocio. Debería, eso sí, haberle hecho algo más de caso y haber leído todos esos libros: dicen que te conviertes en la suma de los libros que lees.

    Yo he leído cosas sobre todos esos temas, pero no todos esos libros. El programa de Iniciativas Emprendedoras de CROEM que sí hice sería el equivalente a un mini MBA o al Crash Course que ahora ofrece Kaufman.

    Cuando empecé con la empresa no tenía ni idea de que hacía falta un MBA, y está bien, porque probablemente si hubiera esperado dos años y hubiera sabido algo más, quizá no me habría atrevido (¿en 2009 y sabiendo algo de economía? ¿y con XX.000€ menos?). En cuanto al coste, llevo invertidos cuatro años y una cierta cantidad de dinero. Si, para bien o para mal, todo eso suma o no 150.000 dólares es otra cuestión.

    El libro se centra en tres áreas principales:

    • Cómo funcionan los negocios (creación de valor, marketing, ventas, entrega de valor, finanzas)
    • Cómo funcionan las personas (la mente humana, trabajar con uno mismo, trabajar con otros)
    • Cómo funcionan los sistemas (entender, analizar y mejorar sistemas)

    Cada capítulo explica un concepto en un par de páginas, lo cual lo hace perfecto para ir leyendo poco a poco, en momentos sueltos. Cosa que como os podéis imaginar, yo agradezco muchísimo.

    Pero una cosa es que yo os lo cuente, y otra es que podéis ir y leer resúmenes de esos capítulos, y verlos en vídeo, en la web que acompaña al texto. Al final de cada unidad de lectura hay un enlace a la explicación de ese concepto en la web, lo cual viene genial para comentarlo con la gente, tuitear, etc. A mis alumnos les he puesto en clase el de la motivación (¡claro!).

    Aquí está la lista completa de los conceptos con los enlaces a los vídeos y resúmenes (¡recomendado!) y aquí un apéndice con formación extra.

    He hecho un esfuerzo por elegir unos cuantos que no sean una lista muy larga: he aquí el mérito de este libro, que ha sido seleccionar estos conceptos y no otros. Os pongo algunos de los que yo tengo marcados, como podéis ver en la foto de arriba. Básicamente, porque son algunas de mis principales áreas de mejora (aparte de la matemática y estadística financieras, en las que necesito un buen empujón).

    Mi top 4 sobre marketing:

    • 10 maneras de evaluar un mercado
    • El ciclo de iteración. (Parecido al viejo ver-juzgar-actuar-revisar-repetir).
    • Resultado final: «La gente no compra taladros, compra agujeros»
    • Calificación de clientes: no todo cliente es un buen cliente. Hay gente a la que le cuesta entender esto, pero para mí se ha convertido en un mantra. Si pensáis que es difícil despedir a un empleado (¡o a un amigo! mi consejo: si no queréis tener que despedir a un amigo, no contratéis nunca a un amigo), probad a despedir a un cliente. Es como despedirte a ti mismo.

    Mi top 1 sobre ventas:

    Mi top 3 sobre finanzas:

    Para mis alumnos (o para los que quieren conseguir algo y por alguna razón, no lo están consiguiendo), mi selección de nueve conceptos sobre la mente humana:

    Mi top 10 para aplicarme el cuento en mi trabajo diario:

    1. La multitarea productiva no existe (cognitive switching penalty). Hay un coste asociado a cambiar de una actividad a otra constantemente.
    2. Cuatro maneras de terminar tareas: completarlas, eliminarlas, delegarlas y dejarlas para luego.
    3. Tareas Más Importantes (TIM): no todas las tareas fueron creadas iguales; si haces primero las dos-tres importantes, podrás dedicar el resto del día con más tranquilidad a lo que surja.
    4. Objetivos (Goals: PICS): positivos, inmediatos, concretos, específicos.
    5. Acción siguiente: una cosa detrás de otra. Es simple pero es así. Para barrer toda la calle, Paso-inspiración-barrida… (Momo). Quiero probar el sistema autofoco de Mark Forster.
    6. Ceguera por ausencia: la buena gestión es invisible, así que ojos que no ven, corazón que no hace las comprobaciones necesarias. Para evitarlo, usa listas de comprobación.
    7. El gasto fijo de la comunicación. Los equipos deben ser lo más pequeños posible para evitar la crisis por burocracia. Hay (al menos) ocho síntomas de crisis burocrática: 1) decisiones invisibles (no se sabe dónde o cómo se decide), 2) tareas sin terminar, 3) parálisis por coordinación (no se puede hacer nada sin consultar a mil personas), 4) nada nuevo (falta de inciativa), 5) pseudo-problemas (tonterías desproporcionadas), 6) la central batalla con las sedes locales/regionales, 7) plazos negativos (más importante que algo esté en plazo que que esté bien hecho), 8) dominados por la bandeja de entrada (y no por la iniciativa propia).
    8. Intención del comandante. Para evitar la crisis burocrática, hay que comunicar claramente por qué pides a alguien que haga algo. Es la versión en gestión del encargo de traducción: más que dar isntruccciones detalladas, decir por qué quieres que algo suceda, de modo que la persona a la que delegas pueda tomar sus propias decisiones.
    9. Indicadores clave del desempeño (KPI, Key Performance Indicators): elijamos bien qué medir y midámoslo bien.
    10. Capacidad de recuperación (resiliencia). Debería admitir la RAE resiliencia, del latín re, volver a, + salire, saltar… nos caemos, pero rebotamos: tenemos un seguro, una copia de seguridad, dinero ahorrado, un plan B. Sin embargo, maximizar la flexibilidad no maximiza la productividad. A cambio de ser menos productivo, podrás resistir mejor golpes duros. Una cualidad ciertamente infravalorada y un equilibrio difícil.

    Y a vosotros, ¿qué os ha llamado la atención de todo esto?

    Bonus

    Para seguir con el tema:

    Actualización enero 2012: Ya está disponible en español, con el título MBA personal – lo que se aprende en un MBA por el precio de un libro (ISBN: 978-8493869373). También hay una edición para Kindle en español.

    Actualización julio 2012: Ya está el libro disponible en bastantes librerías online:

  • Ser p-arte…

    Ser p-arte…

    Estoy muy emocionada porque no me había enterado de esto: JR ha ganado el premio TED de este año. No todos los días alguien de tu edad, a quien has interpretado, (que ha hecho una intervención en tu ciudad, que tú has ayudado a poner en marcha…) gana el premio TED.

    Ser p-arte…

    Me acaba de merecer la pena todo Matiz.

    Gracias, JR.

  • Elige con mucho cuidado

    Elige con mucho cuidado

    Sheep/Wolf

    El precio de ser una oveja es el ABURRIMIENTO.
    El precio de ser un lobo es la SOLEDAD.
    Elige uno un otro con mucho cuidado.

    (Hugh Macleod, sale en el libro que recomendé en días anteriores, Ignore Everybody)

    He ahí un consejo que meditar también con cuidado: ¿hay otras opciones? (¿por favor?)

    Hace un tiempo dije que mi cita favorita era esta otra:

    Gapingvoid.com

    Quality isn’t Job One
    Being totally fucking amazing is Job One

    Una de sus millones de posibles traducciones podría ser:

    La calidad no es prioridad 1.
    Ser bueno de cojones es prioridad 1.

    Ayer de vuelta a casa pensaba (aparte de que estaba derrengada del todo) lo siguiente

    Embrace imperfection! … it tickles!

    Pensar en inglés: no todo son ventajas.

  • Mi primer día como docente universitaria

    Mi primer día como docente universitaria

    … ¡me ha gustado mucho! Antes de empezar estaba tan emocionada que me temblaban los dedos. La hora se me ha pasado volando (quizá demasiado, tendré que controlar mejor el tiempo). Estoy muy animada, pero ahora mismo (dos menos cuarto de la mañana) muy, muy cansada… la peque con otitis ha complicado el día bastante.

    Mañana nos presentamos a una licitación (sí, otra) y no me he podido poner a hacer cuentas (léase: exprimir datos del ERP) hasta ahora. Hoy además he conocido a Itziar (Vidas de Mercurio) que ya había comentado aquí en tiempos pero hoy ha vuelto, no sólo en el mundo virtual sino que ha venido a visitarnos a la oficina por recomendación del fantástico André Höchemer.

    Por cierto que André ha sacado un libro: Man spricht Spanisch!: Spanische Wortschätze auf gut Deutsch, a ver si cuando me lo (auto)regale consigo que me lo firme.

    ¿Qué más? Ahora os cuento lo que me recomiendan en Twitter que les diga a los chavales en clase. Primero un detalle curioso: ayer tuvo su pequeño momento de gloria en twitter (aquí estadísticas) el artículo que escribí en su día sobre mi netbook HP, Qué hace una traductora al sacar el portátil de la caja. La verdad es que, sorpresa aparte, da gusto que las cosas que uno escribe sobre tecnología aguanten un cierto paso del tiempo.

    Y ahora, para mis alumnos (que no se me olvide):

    Mercedes Tarrío

    mermelhada Mercedes Tarrío

    @minibego ¡enséñales que no tienen que desistir, que practiquen mucho y no se depriman! 🙂

    4 Feb

    Yeray Pérez

    minicarbonara Yeray Pérez

    @minibego a manejar a una criatura de casi 5 meses, y dicción en el par de idiomas, en ese orden 😛

    4 Feb
    Duncan Mcclau

    DuncanMcclau Duncan Mcclau

    @minibego Una compañera me dice que en consecutiva empezó con los símbolos más comunes y le gustó y fue muy útil como comienzo…

    Saul P

    saulphil Saul P

    @DuncanMcclau @minibego ¡cierto! ¡símbolos! sobre todo para consecutiva.

    4 Feb

    4 Feb
    Irene Dávalos Smilg

    irenica_ds Irene Dávalos Smilg

    @minibego enséñales a respirar… para mí es fundamental en la interpretación de cualquier clase.

    4 Feb
    Saul P

    saulphil Saul P

    @minibego …no sucumbir al pánico si te olvidas de algo, y decir ALGO… nada peor que el silencio

    4 Feb
    Ana Ramírez
    AnRamz Ana Ramírez

    @minibego Te aconsejo que hagas como mi profe: tenía casi más en cuenta la actitud y que fueras a clase, que lo bien que lo hicieras (…)
    @minibego (…) Creo que eso me salvó de Intepretación. Porque si no, no me explico cómo aprobé el examen con lo mal que lo hice… :S

  • Cómo no escribir

    Tipos en Cartagena

    Claramente, dejándolo para más tarde, cuando sea mejor momento. Una pista: nunca hay  mejor momento que ahora. Y entre ahora o nunca, elige bien. A veces toca nunca, a veces toca ahora.

    Hemos tenido un problemilla en casa estas Navidades, y es que mi hermano pequeño ha estado a esto de suspender Lengua. Quiero muchísimo a mi hermano, así que supongo que es por eso que casi lo mato. Quiero decir que me tuve que reprimir para no echarle un broncazo gordo: y aun así me pasé. Hermanito: lo siento. Ya te lo dije entonces y te lo repito ahora. No es por nada, sino porque quieres dedicarte a la filología inglesa. ¡Mi niño, de letras! Que sepas que estoy emocionadísima viéndote estudiar latín y griego antiguo. Casi tanto como cuando tocas a la guitarra rock clásico y piezas barrocas y politonos frikis la misma tarde.

    Mi hermano es un chico listo que escribe bien y no tiene faltas: la verdad, me parece increíble que no sepa contestar en un examen «qué es una reseña, y haz una reseña de La Celestina». Pero bueno, me callo, me callo ya: seguro que ahora ya no se le olvida. Yo aquí he venido a hablar de mis libros, y a aplicarme el cuento, así que ahí van algunas microrreseñas, la mínima expresión.

    Ya estoy terminando algunos de los libros que pedí en los dos o tres o cuatro últimos pedidos y visitas a la biblioteca. Y de nuevo, como no publique esto pronto se me va a hacer más vieja aún, y ya se me han acumulado bastantes.

    Sobre escribir y crear

    • Stephen King: On Writing
      • Un buen libro con dos partes, una autobiográfica (cómo llegó a ser escritor) y otra sobre cómo escribir. De nuevo un microrresumen de la parte que nos (me) interesa:
        • Escribe.
        • Di la verdad (y en cada mentira, también una verdad)
      • Veredicto: muy recomendable. Leer: sí. Releer: sí. Regalar: sí. Quedarme otra copia: también.
    • Sandra Newman & Howard Mittelmark: How NOT to write a novel
      • Un libro con consejos sobre cómo escribir una novela auténticamente insoportable. Glorioso y divertidísimo. Los ejemplos son además, impagables.
      • Veredicto: igual que al anterior.
    • Hugh McLeod: Ignore Everybody
      • Una versión larga e ilustrada del famoso post larguísimo del autor, sobre cómo tienes que pasar del mundo e ir a lo tuyo si realmente te interesa sacar lo que llevas dentro a la luz. Aplicable a la vida, la empresa, la novela, o incluso a la investigación matemática.
      • Veredicto: se lo estoy leyendo a Pablo en voz alta (así de bueno es) en los viajes. A veces, con traducción a vista, a veces en inglés las cosas mejor escritas. Diez páginas me quedan. Genial. Para tenerlo a mano. Para citarlo de vez en cuando. Para saltarse lo que no se te aplica. Para regalar con un gran lazo a los que intentan crear.
    • Chris Baty: No Plot? No Problem!
      • Del creador de NaNoWriMo, la guía para hacerlo por tu cuenta (o en el propio mes). Muchos consejos útiles y muy inspirador.
      • Veredicto: muy recomendable. Leer: sí. Releer: sí. Regalar: sí. Quedarme otra copia: también.
    • Jason Fried & David Heinemeier Hansson: ReWork
      • De los creadores de Basecamp (37 signals) y tal, pildoritas sobre el trabajo al estilo de Ignore Everybody, Linchpin, y demás. Lo dice Seth  Godin en la portada: Ignore this book at your own peril (ignora este libro bajo tu propia responsabilidad) y tiene razón.
      • Veredicto: muy recomendable para emprendedores (y emprendedores internos dentro de su propia carrera). Leer: sí. Releer: sí. Regalar: sí. Quedarme otra copia: también.
    • Mark Twain: How to tell a story
      • Un conjunto de artículos vagamente relacionados con la escritura, en edición bilingüe.
      • Veredicto: ¿habíais oído hablar del libro? ¿no? Pues eso. Anecdótico y tal. La traducción, correcta las veces que la miré, aunque más encorsetada que Twain. Claro que entiendo que Twain impone, así que no he dicho nada. Por cierto que el «story» es más chiste que cuento.

    Miedo real, miedo imaginario

    • Gavin de Becker: The Gift of Fear
      • Hay dos tipos de cosas que identificamos como miedo: la preocupación (ruido inútil) y el aviso de alerta de nuestro cerebro reptiliano (útil). Aprende a distinguirlos para aprovechar el útil y vivir sin miedo (hasta que lo necesitas). También como te ayuda a entender las motivaciones de la violencia en general, con lo que también me daba ideas para crear malos creíbles y con los que te puedas identificar. Gavin de Becker es un experto en seguridad de primera línea, véase aquí.Un ejemplo:
      • I do not oppose contingency planning. I do oppose time-wasting, however, and in my firm, in my life, and in your life, everything we give energy to takes energy away from something else. Accordingly, we are wisest to put our resources where they’ll be most likely to return some benefit. (Gavin de Becker: Apocalypse Not Now)
      • Veredicto: no es en absoluto el tipo de libro que suelo leer, pero me ha resultado imprescindible para todo adulto. En serio.
    • Stephen King: Full Dark, No Stars
      • Cuatro historias largas de Stephen King, con el hilo conductor del castigo, el algo a cambio (retribution), además de un apéndice diciendo de dónde las sacó.
      • Veredicto: Muy bueno. Como siempre. Ambas cosas: bueno y como siempre.

    Ficción

    • Chuck Palahniuk: Tell All
      • Una novela sobre el canto del cisne de una actriz en decadencia, contada como un largo artículo de cotilleo a lo Elvira Lindo en Tinto de Verano, citando nombres en negrita y tal.
      • Veredicto: insufrible. No sé lo bastante de cine clásico, pero vamos, ha sido un sufrimiento. La idea es buena, buenísima incluso, pero todas las referencias me pasaban volando, como dicen los ingleses, por encima de la cabeza. Para que veáis que no me encanta todo lo que leo, ni siquiera cuando el 100% de lo que he leído antes del autor me entusiasma. Pobre del traductor al que le toque.
    • Nick Hornby: High Fidelity
      • Había visto la película pero me ha sorprendido, y además animado a leer el resto de Nick Hornby. Y que haya escrito esta lista tiene que ver. Y tendré que mirar en Spotify las canciones.
      • Veredicto: recomendable a pesar de que mi paciencia para historias románticas es muy limitada, pero ha conseguido atraer mi atención a pesar del tema y eso es meritorio. Leer: sí. Releer: quizá. Regalar: sí. Quedarme otra copia: también, y además es lo que hay porque lo he leído en el Kindle.
    • Nick Hornby: Juliet, Naked
      • Me encanta cómo juega con las perspectivas de los tres personajes en esta novela. Como soy ultrafan de algunas cosas, me identifico con uno de ellos (pero también con el resto, argh). No os cuento nada porque es mejor leerla, pero vaya: un músico, un ultrafan, y la mujer del ultrafan. La he disfrutado mucho. ¿Qué más queréis?
      • Veredicto: léase.

    Y como quiero que leáis más cosas que escriba, lo dejo aquí por hoy. Otro día, más. Se queda en el tintero hablaros de once libros más:

    Dos que ya me he leído:

    • Carlos González: Un regalo para toda la vida.
    • Carlos González: Bésame mucho (recomendado a todos los padres, incluso a los de tiempo parcial)

    Dos que estoy leyendo ahora mismo:

    • Josh Kaufman: The personal MBA
    • Tim Ferriss: The four hour body (pero sólo porque lo está leyendo Darío Pescador y me ha picado)

    Tres que me está costando acabarme:

    • Madelyne Simone Rovenhauer: The Nasty Little Writing Book (buena idea, mal llevada)
    • Terry Pratchett: Nanny Ogg’s Cookbook (me da hambre)
    • Seth Godin: Linchpin (pero en teoría debe costar, va de «la resistencia»)

    Cuatro que me quedan por leer:

    Enlazaban el otro día en el Facebook de Greenpeace a un artículo que decía lo siguiente:

    La industria papelera se publicita con mensajes como «sólo leyendo más de 33 e-books de 360 páginas cada uno durante el ciclo de vida de un libro electrónico esta opción puede resultar preferible al papel desde el punto de vista de la mitigación del cambio climático».

    Y yo pensé ¿33? ¿y ése es el gran argumento de la industria papelera? Es ridículo. Probablemente vaya a leer eso este año.

    Y me dije: qué tontería. Voy a leer 33 libros este año con toda seguridad.

    Y luego pensé: más vale que los elija bien, por eso de que los libros que lees acaban configurando quién eres. Así que pedí consejo sobre un tema que tengo descuidado: la ciencia ficción. Ya me han hecho una preselección MaríaMultimaníaco: para otro artículo da, seguro. Y para leer 33 libros más.

    Tus libros dicen quién eres. A veces, para bien y todo.

  • La cesta vacía, ese postulado teórico

    La cesta vacía, ese postulado teórico

    cesta
    En una casa con dos niños y dos adultos, el cesto de la ropa vacío es un postulado teórico, como el infinito o el cero Kelvin: necesario, pero inalcanzable.

  • 2011

    2011

    Hice hace poco una lista de resoluciones a posteriori para 2010. Sé que es trampa, pero es mucho más gratificante.

    La verdad es que 2010 ha traído más de lo que me habría atrevido a soñar a estas alturas del año pasado: una nueva socia, cambiar la forma jurídica de Matiz, tener un hijo, perder peso (atentos a estas DOS cosas anteriores, simultáneamente), tomarme unos meses de descanso de la dirección de la empresa, echar a rodar Júramelo (que antes no tenía nombre), cambiarme al Mac, hacer deporte sistemáticamente, aprender a hacer sushi, volver a estudiar música (¡clases de canto!), escribir casi media novela, escribir con regularidad en el blog, volver a leer por placer en grandes cantidades.

    Visto todo en conjunto, y sabiendo que ha ocurrido ya, apenas me lo puedo creer. Parte de la felicidad que me embarga últimamente (porque últimamente soy muy, muy feliz) se debe a que ya no me siento tan atascada otras cosas, que consigo las cosas que me propongo. Por fin tengo sueños nuevos y no me angustia no tener un plan B. No sé si es que ya no me angustia no tenerlo o que en el fondo ya lo tengo, pero ahí está, y feliz estoy.

    2010 parece además el año karma necesario para hacer media con 2008, un año que tuvo momentos buenos y rachas horrorosas y terroríficas. Finalmente las cosas a las que uno tiene miedo (abandono, fracaso, frustración) no son tan malas cuendo se te vienen encima como cuando tú te autoflagelas anticipándote a ellas. En cierto modo cuando algo ha salido mal es un alivio que haya salido mal ya, y poder por fin pensar en otra cosa. Y cuando por fin puedes pensar en otras cosas, puedes hacer otras cosas.

    Me está gustando mucho esto de escribir.

    Sé que suena a obviedad viniendo de una traductora, pero no me había puesto a buscar placer en algo que claramente se me da bien. Siempre he dedicado mi tiempo a aprender a hacer otra cosa (tango, cantar, dibujo), quizá porque me encanta la sensación de aprender algo nuevo que no se me da bien, a veces más que el hacer algo que ya sé que se me da bien hacer.

    En ese sentido, es igual que la ludopatía y la empresa. Siempre he dicho que la sensación de tener una empresa (de emprender) es parecida a la sensación de estar cayendo en la ludopatía. Para disfrutar ambas cosas te tiene que gustar perder. Mi sensación es que si a la gente le gusta el juego es porque les gusta perder. Cuando juegas, lo que ocurre más a menudo es que pierdes. Obviamente juegas para ganar, pero en porcentaje, sobre todo al principio, sobre todo cuando tiene algún interés, pierdes. A mí no me gusta el juego, intuyo, porque no me gusta perder. En el mismo sentido, para emprender tienes que soportar muy bien perder, porque la mayor parte del tiempo, sobre todo al principio, sobre todo cuando tiene algún interés, en cierto sentido estás perdiendo. Incluso las cosas que salen bien podrían haberse hecho antes, podrían haberse hecho mejor, podrían…

    Quizá no podrían, es cierto, pero la sensación desde dentro se le parece.

    Como mi primer árbol lo planté a los seis años, y en 2010 (y en 2006, claro) he tenido un bebé, supongo que ahora toca el libro (uno de ficción, el plan de empresa no cuenta). 2011 puede muy bien ser el año en el que escriba mi primera novela (o mis primeros 12 cuentos cortos completos). En el que ilustre alguna cosilla.

    Espero merecer otro año como ha sido el 2010. Y os deseo a todos un 2011 tan bueno, al menos, como ha sido 2010 para mí.

  • Que no te atrape el dogma

    Esta es una de las frases clave del discurso de Steve Jobs que comentaba el otro día:

    Que no te atrape el dogma, que es vivir con los resultados del pensamiento de otros.

    Don’t be trapped by dogma – which is living with the results of other people’s thinking.

    Es una de las cosas que a mí, en concreto, me cuesta en general. Cambias algo relevante (estudios, trabajo, relación) y te preguntas cómo lo explicarás. Cómo se verá. Si encajarás en un estereotipo que no te gusta (incompetente; inculto; mala persona; maruja; cobarde).

    Maruja es uno de los que a mí, por ejemplo, me da auténtico pavor.

    Mi imagen de maruja: una respetable y conservadora señora que trabaja en su casa, preferiblemente con hijos, mantenida por otra persona, y que se ocupa de la gestión doméstica y de micronoticias hiperlocales. Quizá haga alguna otra cosa, como entretenimiento. Uuf. Muy bien, pero para otra.

    Según la RAE es un ama de casa de bajo nivel cultural. No voy a entrar a trapo con el machismo de las definiciones de la RAE, pero investiguen ustedes y verán. Ama de casa lo definen como mujer que se ocupa de las tareas de su casa. Ahí falta «profesionalmente»; si no, toda mujer con casa que no delegara esas tareas en otros sería ama de casa… oh… ¡caramba, qué coincidencia!

    Obviamente, si me conoces sabes que nada está más lejos de la realidad. Como autónomo o emprendedor (me digo a mí misma), cuando el trabajo escasea o va mal, por defecto puedes parecer estar en esa categoría. Un rato más de la cuenta fregando o en pijama y te preguntas ¿estaré marujeando?

    No sé si es terapéutico o sintomático, pero alquilamos oficinas, vamos a encuentros, o escribimos blogs autorreferentes. Me explico para quien no me conoce, pero también como si yo no me conociera.

    Lo que quiero decir es que a mí me cuesta no verme así. Mejor dicho: tengo una tendencia a hacer cosas (sólo) para evitar ese estereotipo. Tengo que hacer un esfuerzo para pensar: esto es un espejismo, y reaccionar ante él es negativo. Ignóralo.

    Pero es que te impulsa a crear innovación, empresa, empleo… la nueva realidad 2.0, tu contribución a las nuevas tecnologías de microgestión de…

    Blablablá.

    Marujismo y emprendedurismo, dos caras de la misma m…oneda.

    Moldes.

    Resultados de otros.

    Dogma.

    Sólo existe tu trabajo, el trabajo hacia dentro con el que tú creas la manera en la que recuerdas tu vida, la manera en la que las cosas que haces dan forma a tu mente, la manera en la que amas lo que haces, lo que estás haciendo aquí y ahora, la gente con la que te estás relacionando. Sabes lo que hay y te gusta, aprendes a quererte a ti mismo y así querer a y aceptar cómo te quieren los demás.

    Y aquello de que una mujer es más auténtica cuanto más se parece a cómo se soñó a sí misma (esto es de Almodóvar).

    ¿No era que «la realidad es aquello que se resiste a desaparecer cuando la ignoras»?

    El siguiente paso se resume en: ignora a todo el mundo. Irónicamente eso es de un libro/blog/cosa de Hugh McLeod, Cómo ser creativo. Y lo que viene a cuento ahora es la frase «no compares tu interior con el exterior de los demás». No compares lo que tú puedes hacer por ti mismo con lo que han hecho los demás. No compares cómo te ves a ti mismo por dentro con lo que los demás muestran de sí mismos. No compares quién eres con lo que los demás ven. No compares quién eres con lo que ves de los demás. No vivas con el resultado del pensamiento de otros. No encajes en moldes de otros, sin darles tu propia vuelta.

    Hace poco me he dado cuenta de lo orgullosa que estoy de mi padre. El otro día me regaló un ejemplar de su último libro (que no he leído entero aún, leí partes del primer manuscrito, impreso en A4 y encuadernado con gusanillo) y en la dedicatoria decía algo sobre los valores compartidos. Me llamó la atención, porque es cierto que comparto valores con mi padre, aunque hemos llegado a ellos de maneras diferentes, o nos han llevado a sitios diferentes. Para él es relevante que su pensamiento en sí es cristiano. Yo no me veo así. Quizá sea una parte que influye al resto, pero no un manto bajo el que todo se cobije. Sin embargo, parte de lo que me gusta de haber crecido siendo la hija de un filósofo (aparte de los campamentos de filosofía para niños, las novelas de Lipman, los tests, esas cosas en las que los hijos de profesores somos su conejillos de Indias) es que siempre me ha animado a pensar por mí misma, y en ese sentido, nunca me han animado a vivir en el dogma, con los resultados del pensamiento de otros, sino con los míos.

    Hay una anécdota que cuento mucho sobre la filosofía, cuando en casa nos reímos de estar rodeados de matemáticos y filósofos. Dice así:

    La filosofía es como una tienda frente a la que pasas todos los días, con un escaparate, y en el escaparate un cartel que dice: «Se lava la ropa». Hasta que un día, coges tu ropa sucia y la llevas allí, pero al entrar te cuentan que ellos no lavan la ropa: sólo hacen carteles.

    La filosofía no da respuestas, hace preguntas. No lava la ropa, hace carteles. Curiosamente, investigando para este artículo he descubierto que es de Kierkegaard. A saber de dónde lo habré sacado, ya que me temo que, a pesar de mi padre, qué va, qué va, yo no leo a Kierkegaard.

    Así que sigo pensando. Sigo acarreando mis trapos sucios, preguntándome dónde lavaré la ropa esta vez.

  • Justo a tiempo

    Justo a tiempo

    Noticias razonablemente frescas: ¡nuevo blog en el vecindario! Me acabo de enterar por este comentario de que María Barrios tiene nuevo blog. Será público puesto que lo ha dicho en un blog ¿no? Se llama

    ¿Cuarenta segundos? ¡Yo lo quiero ahora!

    Tiene buena pinta como todo lo que Frau Barrios ha escrito siempre. Disfruten ustedes.

    Echo de menos aquella época por los tres primeros puntos de este decálogo de Milton Glaser. Me lo ha pasado hace poco Yeray, y al parecer Miguel Vagalume lo va a traducir al español en su blog (ergo trabajo que me ahorro, con este enlace: yo no lo traduciría igual, pero, jejeje, no lo estoy traduciendo ¿verdad?). Os adelanto los títulos:

    1. Sólo se puede trabajar para gente que te guste
    2. Si puedes elegir, nunca tengas un empleo
    3. Algunas personas son tóxicas: evítalas
    4. Ser un profesional no es suficiente, o bien, lo mejor es enemigo de lo bueno
    5. Menos no es necesariamente más
    6. No confíes en el estilo
    7. Tu forma de vida cambia tu cerebro
    8. La duda es mejor que la certeza
    9. Envejecer (Sobre envejecer con estilo: no importa)
    10. Di la verdad

    Frau Barrios, el día que te fuiste me bajaron el sueldo emocional. Paradójicamente y para equilibrar, también me dio menos miedo perderlo. Siempre he dicho (incluso antes de que vinieras) que es mejor haber tenido y perdido que nunca haber tenido.

    ¿Qué queda claro? Lo casi insoportable es tener miedo a perder.

    Es una de las cosas que es curiosa de emprender tu propio negocio: muchas veces te sientes más como un ludópata que como un constructor de catedrales. Siempre he dicho que no tengo madera de ludópata, porque para ser ludópata te tiene que gustar perder (jugar mucho es perder: si no te gusta ¿qué haces perdiendo todo el rato?) y a mí me gusta más ganar. Ése es uno de mis fallos, como empresaria y cuando juego al Texas Hold’em.

    Claro que tampoco me veo construyendo catedrales. Quizá soy más como un hobbit, en que lo que me gusta es ver las cosas crecer, que el poder no me tienta gran cosa y que mi punto fuerte son las carreras de fondo.

    Yo voy a ver si hago crepes Garaulet para el segundo desayuno hobbit (es lo que tiene levantarse a las 6:30).

  • Mad Matiz (The shoes-ah)

    It's up there

    Había una vez una oficina, y en la oficina una chica Joan-esca.

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    Who, me?

    1950s

    Te echamos de menos.

    Si, estoy viendo más Mad Men del que debiera (voy por la temporada uno, así que nada de espoilers, por favor).

    Véase también: The shoes-ah! en YouTube. Qué grande es (¿fue?) The IT Crowd.