Mi hijo pequeño se rompió una pierna, a lo Kobe Bryant. Se resbaló con un juguete. Volví, acabaron las vacaciones y no podíamos llevarlo a la guardería con la pierna escayolada. Hicimos turnos para quedarnos con él en casa. Y es un poco caos, porque yo contaba con acelerar y currar más horas de lo habitual a la vuelta, y en vez de eso, pasó justo lo contrario. Este lunes por fin le quitaron la escayola. Aunque está cojito y aún no anda, está un poco mejor.
No pensé que tendría que enseñarle a andar por segunda vez, pero aquí estamos, pasito a pasito de nuevo. Y pasito a pasito os cuento cómo fue el viaje a Nicaragua, desde donde lo dejamos.
Mientras estaba allí escribí en inglés a un amigo, y aproveché para publicarlo: Soy nica / I’m nica
Cuando volvimos a San José de Costa Rica, mi hermana escribió en su blog: Espe por el mundo: Nicaragua. <- Si quieres un relato breve y con fotos buenas, lee el artículo de mi hermana.
Ommmmm…. Esta soy yo en junio de 1981, en Nicaragua.
Y vuelvo a ese lugar del que salí cuando yo aún no sabía andar… vamos llegando a Managua.
Una visión de Managua: Roberto Sáenz
Llegamos al hotel después de pasar por una Managua muy diferente de la que recordaban mis padres: me recuerda a las afueras de Monterrey (México). Solo que no se acaba de llegar nunca al centro (no lo hay). Sí que hay centros comerciales y algunos edificios de cristal.
Aquí el edificio de la compañía de seguros Pellas, leído pelas, muy apropiado nombre
Finalmente, y después de pelearnos con varios taxistas muy agresivos, llegamos al hotel pagando una cantidad razonable, eso sí, en un taxi bastante cochambroso. Por lo menos no tenía el cristal roto ni estaba borracho el conductor, como el que llevó a mi madre al hospital ese 2 de mayo de 1981, hoy hace 32 años.
El hotel está bien, tiene aire acondicionado y wi-fi. De repente, me hace ilusión sacar el Foursquare, y al hacer check-in me entero que estamos a 8.530km de casa (5300 millas), aproximadamente una quinta parte de la circunferencia de la Tierra. Ni tan lejos, oiga.
Nos lleva a ver los monumentos del centro, que yo sólo había visto cubiertos de manifestantes.
Vamos al puerto Salvador Allende, un agradable malecón construido para pasear junto al lago (se cobra entrada, y la seguridad es potente y visible):
En el puerto Salvador Allende, tomo mi primera Toña y mi primer plato combinado nica:
Vocabulario viajero: en Nicaragua, «agarrar una Toña» significa emborracharse.
Comida nica: gallo pinto, col, salchichas, muslos de pollo fritos, plátano frito, chips de plátano frito, queso a la plancha, alitas de pollo fritas, cortezas de cerdo fritas…
Sáenz nos cuenta alegrías y desdichas de la revolución:
Empezar una revolución es fácil, porque hay que destruir. La gente habla de la revolución como algo bonito, pero es un desastre. Es fea. Y la parte de destruir es fácil, pero luego llega lo difícil. ¿Construir? ¿qué y cómo? ¿quién había hecho esto antes? Nadie. ¿Cómo lo íbamos a hacer? Ni idea. Pero lo íbamos a hacer.
Queríamos mandar a todos estos a alfabetizar a la selva, pero no los vas a mandar al monte sin botas ¿no? Y aquí no teníamos industria, apenas las guillotinas para cortar el papel higiénico al tamaño que usamos. Así que agarramos a [no recuerdo el nombre que dijo], le dimos cincuenta mil dólares y lo mandamos a Holanda: «tráete botas».
Llegaron las botas y las metimos a un almacén. Cuando se iba la gente se las íbamos dando: al rato nos dimos cuenta de que estábamos dando dos del mismo pie, o de tallas que no eran. Imagínense, botas del ejército holandés, hechas para esos señores tan altos, eran unas botas enormes que no le valían a nadie. Y así, con todo…
Así nos hablaba Roberto Sáenz, sin dejar títere con cabeza en ningún bando.
No me lo podía creer. ¡Lo había conseguido! Allí estábamos, y Roberto Sáenz nos contaba cosas MUY interesantes.
Por fin he visto Nicaragua con mis propios ojos. No solo en fotos, no solo en las historias de mis padres, de mi tío Fernando, de Ángel, de Jesús.
El primer día se me rompió la cámara de fotos. Sigue sin funcionar. La parte buena es que venía mi hermana, que no sólo tiene una réflex buena, sino que es buena fotógrafa. Su relato del viaje y sus fantásticas fotos están en este artículo de su blog, Espe por el mundo: Nicaragua.
Pero más allá del paisaje físico, lo que tengo que agradecer infinitamente es haber conocido a nicas que me han enseñado Nicaragua. No sólo para que la vea con mis propios ojos, sino para poder verla también a través de los suyos.
Ése era el momento de la verdad. Perdió las elecciones y ¿cedió el poder? Pues sí. Gana Violeta Chamorro, se acaban los problemas con EEUU y se pueden centrar en los suyos propios: pobreza, inflación, corrupción (al saqueo de los sandinistas que se iban lo llamaron la piñata) y al reducir el ejército, desempleo. Sobre todo, y reconstrucción del país después de ¿ochenta? años de guerra, por unas cosas o por otras. Privatizan todo (¡sorpresa!). Pasan Arnoldo Alemán, el Huracán Mitch y Enrique Bolaños, cada uno con sus destrozos, y vuelve a ganar Daniel Ortega en el 2008, 17 años después. Esta vez sabe que tiene que contar con la iglesia católica, y hace cosas como penalizar el aborto (hasta el que salvaría la vida de la madre: ya escribí sobre eso estando embarazada). Ahora es cuando parece que no se quiere despegar de su sillón…
Antes, Teresa Cárdenas. En el avión, Salman Rushdie
No me encontré a Salman Rushdie en el avión, pero descubrí y leí su libro La sonrisa del jaguar, que es un diario de viaje por la Nicaragua de 1987. Ya en casa me había terminado el de Teresa Memorias de un viaje inolvidable(artículo en La Opinión. Consíguelo aquí [más caro aquí]). Son dos visiones muy diferentes, separadas por diecisiete años y toda una clase social. Rushdie entrevista a los sandinistas en el poder. Teresa convive con las comunidades de base con proyectos activos.
Se le echa en cara a Rushdie que es benévolo con los sandinistas. Está claro que está entusiasmado con la revolución, y él mismo dice en el libro que para él es nuevo no estar en la oposición directa al gobierno de ningún sitio. Sin embargo, le horroriza el cierre del periódico La Prensa (el diario de la que luego sería presidenta Violeta Chamorro), y le pregunta al ministro de cultura, Ernesto Cardenal, si van a repetir los errores de la revolución cubana, a lo que él contesta, no, ¿qué errores?:
(…) I took a deep breath and mentioned, er, for example, human rights abuses? Political prisoners, torture, attacks on homosexuals, on, um, writers? ‘What attacks?’ (…) it was like hitting a wall. When I left the Ministry of Culture I noticed that the Nicaraguan fondness for naming their ministries acronymically had created, in this instance, an unfortunately Orwellian resonance. Cardenal, chief of MINICULT. I went away feeling depressed.
(…) (mi traducción) Respiré profundamente y dije, eh, por ejemplo ¿abusos a los derechos humanos? ¿Prisioneros políticos, tortura, ataques a homosexuales, a, estee, escritores? «¿Qué ataques?» (…) era como darse cabezazos contra una pared. Cuando salí del Ministerio de Cultura me di cuenta de que la pasión nica por nombrar los ministerios con acrónimos había creado en este caso un eco a lo Orwell. Cardenal, jefe del MINICULT. Me fui sintiéndome deprimido.
Al llegar al aeropuerto de San José de Costa Rica, busco en la cinta de equipajes la mochila de los Scouts que me ha prestado mi hermano pequeño. Cuando sale, oigo a una señora española susurrarle a su pareja: mochileros… Y así, sin más, con una mochila prestada y medio vacía, los susurros pasan de la mamá que es empresaria, sale en el periódico en el colegio de mi hija la semana anterior, a una mochilera por la jungla.
Qué cosas.
Taxis, autobuses y cuadras
De donde fue…
En Centroamérica no se lleva lo de las direcciones clásicas. Aunque hay nombres de las calles, como las ciudades suelen tener planta española (es decir, en cuadrícula), hay avenidas numeradas (en una dirección) y calles numeradas (en otra). Una manzana es cuadrada y tiene 100m de lado (mejor dicho, 100 varas: pero para esto digamos que da igual). Para dar una dirección, escoges un punto de referencia y dices, por ejemplo, tantos metros al norte, tantos al este. Y vas contando cuadras.
El problema surge cuando los puntos de referencia famosos ya no están ahí: de donde estuvo la Verónica, dos al norte. ¿Y dónde estuvo?A saber. Ahoraimaginaos que en 1972, en Managua, un terremoto destruye todos los edificios de más de un piso de la ciudad, excepto el banco de América y las paredes de fuera de la catedral. De donde fue…
Para San José de Costa Rica, Chepe como lo llaman aquí, yo me había apuntado la dirección de mi hermana con todo detalle. Pero bastó con decirle al taxista el nombre de su casera. En una ciudad de 1,4 millones de habitantes.
3:45h – ¿Un taxi? ¿Ahora?
Llego a casa de mi hermana por la tarde. Nos vamos a dormir temprano, y a las 3:45 y ya duchadas, mi hermana Espe llama a un taxi por Skype. Aquí no hay central de taxis: tienes que conocer a alguien. Suena dormido (¡normal!), y le dice que no le merece la pena levantarse para venir a buscarnos. Es verdad que estamos cerca, pero llevamos equipaje y es muy de noche. En la calle encontramos otro, que nos cobra el triple de lo que vale la carrera (incluso después de regatear). Yo me acuerdo de Júramelo, y pienso: para esto valen las centrales. Porque o eres de un sitio y conoces a alguien que sea bueno y honrado, o el que encuentras de chiripa te tima.
Esperando el autobús: en la pared «Yo soy tú y tú soy yo» Religión Maya (sigue en la pared de al lado: «… que todos sean uno…» Juan 17,21. En su momento no me fijé en la publicidad de Nueva Acrópolis (¡!), estaba emocionada con estar ya más cerca de Nicaragua.
5:00 am – A Managua en autobús
Cuando mis padres fueron a Nicaragua la primera vez, les preguntó un estadounidense:
-¿Y ustedes, de dónde son?
-De Cartagena, España- respondieron ellos.
-Ah, muy bien. ¿Y en qué autobús llegaron?
-¡!
Esta vez mi hermana y yo tendríamos una respuesta: en el autobús de TransNica.
Este bus tardará más en llegar a Managua de lo que tardó el vuelo Madrid-San José: más de diez horas para 435km.
El accidente y el sabio consejo de la anciana nica
Cuando después de una hora en la frontera pasamos el puesto de Peñas Blancas, arrancamos y suena (no miento) Born to be alive. Es un momento emocionante.
Pero la canción que le sigue probará de nuevo su poder destructivo: es Boys, Boys, Boys, de Sabrina.
En el momento cumbre, el asiento de delante se rompe, cede y me cae encima.
No duele, y aprovecho mi experiencia en sentadilla en máquina para, empujando con los pies y con la ayuda de los de delante, ponerlo de nuevo en su sitio. Pero durante las siguientes tres horas se irá deslizando de nuevo poco a poco, comprimiéndome en el asiento. Por lo menos a Johann, el niño que viaja encima de su madre a mi lado, no le ha pasado nada. En el pasillo hay personal de TransNica, que viaja de pie junto con otros pasajeros, así que aunque se baja gente en algunas paradas, no redistribuyen a nadie hasta que casi hemos llegado.
Al otro lado del pasillo viaja una anciana nica con su nieta de cinco años. Es una señora tostada por el sol, arrugadita, con una cinta en el pelo. Al ver la rotura, se lamenta con la cabeza, como murmurando ya llegamos a Nicaragua. Finalmente se dirige a la chica que estaba sentada en el asiento en cuestión:
–Yo le hacía una foto y la subía al Facebook.
Conversan.
–Sí sí sí, que le devuelvan, lo menos, la mitad del billete.
Aire, móviles y polarización
Voy como bebiendo cada detalle del paisaje. Pasamos por la ribera del lado Nicaragua. La orilla de la Panamericana tiene muchos restaurantes, hoteles y granjas eólicas. Se ven muchas antenas de telefonía.
Más tarde nos contará McCrary de que en Nicaragua todo se polariza:
liberales contra conservadores,
sandinistas y contras.
Por las pintadas en muros, carteles y afiliaciones personales, ahora pareciera que los nicas se dividen entre los del Claro y los de Movistar, las dos principales operadoras de telefonía.
Claro solía ser estatal. Ahora es mixta.
La carretera cada vez está mejor según nos acercamos a Granada. Parece que los nicas le dan mucha más importancia al transporte terrestre que los ticos (una herencia de tiempos del ejército, nos dirá más tarde Krushenka). Sin embargo, el aire acondicionado se rompe a las dos de la tarde. La parte buena es que nos dejan abrir las ventanas, con lo que mis fotos ya no tienen el filtro glamuroso de la mugre del cristal y mi hermana ya no tiene que ir junto a la puerta del baño y sin ventilación potente.
En la carretera de granada a Masaya y Managua hay muchos bares. Uno de ellos tiene unos enormes escudos del Barça y del Real Madrid: LIGA ESPAÑOLA / CLÁSICOS, dice. En este viaje vamos a ver a muchos nicas con camisetas de Messi. Soy incapaz de deciros si son de esta temporada o no.
—
Ahora mismo salgo para el aeropuerto, a la parte San José de Costa Rica-> Madrid.
Yesterday I visited the birthplace of Sandino in Nicaragua: Niquinohomo.
Yo soy del pueblo que un niño
en Niquinohomo soñó.
Soy del pueblo de Sandino
y Benjamín Zeledón —Yo soy de un pueblo sencillo, by Luis Enrique Mejía Godoy (see the complete lyrics and my translation below)
The general
A lot to ask? — “Living clean, healthy, safe, beautiful and good is living with joy, with physical and mental health. Living with –, safety, respect, faith and hope. — Sandino!”
Benjamín Zeledón’s fortress —the political prison
We also visited Benjamín Zeledón’s fortress, then turned to political prison. We saw the cells where first Somoza, then the FSLN, kept their political prisoners. It is on top of a hill, with breathtaking views of Masaya, Granada, the lakes, forests, volcanoes and vultures. The Nicaraguan scouts manage it, and a scout greets you and tells you the story when you get there.
The cells are dark and full of graffiti, bats and ominous stains.
There’s one level that they didn’t want to dig up yet.
In nearby Laguna de Apoyo I felt more naked than ever before in my life
In nearby Laguna de Apoyo I felt more naked than ever before in my life, bathing in a volcano crater in my bikini. The nicas swim (well, bath, because in this area they can’t swim) fully clothed. It’s so weird. Everyone was looking at the pale skinned gringas swimming in their bikinis. It felt like a political defiance act.
I discovered something: nakedness, like beauty, is in the eye of the beholder.
A remix of Gangnam Style blasted on huge loudspeakers.
On another note, my youngest son broke his leg while I was away. Bummer. Poor him, poor Pablo.
Yo soy de un pueblo sencillo pequeño como un gorrión con medio siglo de sueños de vergüenza y de valor. Yo soy de un pueblo sencillo como la palabra Juan como el amor que te entrego como el amor que me dan. Yo soy de un pueblo nacido entre fusil y cantar que de tanto haber sufrido tiene mucho que enseñar. Hermano de tantos pueblos que han querido separar porque saben que aún pequeños juntos somos un volcán. Yo soy de un pueblo que es poeta y sus versos escribió en los muros y las puertas con sangre, rabia y amor. Yo soy de un pueblo orgulloso con mil batallas perdidas soy de un pueblo victorioso que aún le duelen las heridas. Yo soy de un pueblo reciente pero antiguo su dolor analfabeta mi gente medio siglo en rebelión. Yo soy de un pueblo que un niño en Niquinohomo soñó soy del pueblo de Sandino y Benjamín Zeledón. Yo soy de un pueblo sencillo fraterno y amigo que siembra y defiende su revolución.
I come from a simple people small as a sparrow with half a century of dreams of shame and of courage. I come from a simple people like the word John like the love I give you like the love they give me. I come from a people born between a rifle and a song that after so much suffering has a lot to teach. Brother of so many peoples that they’ve wanted to keep apart because they now that even small together, we’re a volcano. I come from a people that’s a poet and wrote his verses in walls and doors with blood, rage and love. I come from a proud people with a thousand lost battles I come from a victorious people with wounds that still hurt. I come from a new people but its pain is old my people are illiterate half a century in rebellion. I come from a people that a child dreamed of in Niquinohomo I come from the people of Sandino and Benjamín Zeledón. I come from a simple people fraternal, friendly that sows and defends its revolution.
Cabalgando, remando, caminando, los brigadistas de la alfabetización penetran las más escondidas comarcas de Nicaragua. A la luz del candil, enseñan a manejar el lápiz a quien no sabe, para que nunca más lo engañen los que se pasan de vivos.
Mientras enseñan, los brigadistas comparten la poca comida, se agachan en el acarreo y la deshierba, se pelan las manos hachando leña y pasan la noche tendidos en el suelo, aplaudiendo mosquitos. Descubren miel silvestre dentro de los árboles y dentro de las gentes leyendas y coplas y perdidas sabidurías; poquito a poco van conociendo los secretos lenguajes de las hierbas que alegran sabores y curan dolencias y mordeduras de serpientes. Enseñando, los brigadistas aprenden toda la maldición y la maravilla de este país, su país, habitado por sobrevivientes: en Nicaragua, quien no se muere de hambre o peste o tiro, se muere de risa.
La gente de la familia se partía de risa al oírmelo decir. Durante años y años he escrito en todo tipo de formularios:
Lugar de nacimiento:Managua (Nicaragua).
Es un dato anecdótico que no sirve absolutamente para nada, pero queda mejor que preguntar OLA KE ASE ES DE AKI O K ASE ¿tienes derecho a estar aquí?
Se cumplen 33 años de la razón que llevó a mi madre y a mi padre a Nicaragua. Y 32 de la razón de que volvieran. Yo. Y el calor. En parte. Supongo.
La chica no soy yo, es mi madre en 1980. La respuesta corta que suelo dar es: fueron como cooperantes internacionales en un programa de alfabetización de adultos. Se volvieron porque nací yo, les cumplía el contrato y hacía mucho calor.
Llevo toda la vida respondiendo a esa pregunta, sin saber la respuesta. ¿Cómo habría sido mi vida si se hubieran quedado?
¿Cuándo iba a volver?
Tenía tiempo y era menor de edad, me dije: iré con mi primer sueldo.
Fui mayor de edad y no tenía dinero para ir.
Conseguí un trabajo y no tenía vacaciones.
Nació mi hija.
Monté mi empresa.
Nos mudamos.
Nació mi hijo.
Monté mi otra empresa.
Basta ya.
Ahora soy madre, autónoma y no tengo tiempo ni dinero, pero voy a ir.
«Gastando menos, ahorrando recursos y aumentando la producción, consolidamos la Revolución» —sin saberlo, consolidando la Revolución, fíjate tú, y ahora gastando… euh. Abajo: «spending, saving, working, fighting, leading, voting» (gastar, ahorrar, trabajar, luchar, liderar, votar).
Ya me he comprado los billetes, para mí sola porque Pablo prefiere quedarse con los niños a venirse (¿? Gracias por la parte de quedarte con los peques). Mis padres no quieren volver, mi tío Fernando no es aconsejable que vuelva (dice la familia que le puede dar un patatús si ve en qué queda su sueño de juventud). Mi suegro ya ha ido.
El lunes 25 de marzo a las 11 de la mañana salgo de Madrid. Llegaré por la tarde a San José de Costa Rica, que es ahora donde vive mi hermana (gracias, hermana, por esta excusa fantástica).
A esa misma hora del día 2 de abril miento, saldré el día 3 (casualmente, mi aniversario —nota mental: mi anillo sigue sin aparecer—) de vuelta hacia Madrid, y llegaré al día siguiente día 4 de abril a las 11.
Y mientras tanto, iré a Nicaragua. A…
¿A dónde voy?
Buena pregunta. Yo sola (bueno, con mi hermana), ¿a dónde voy?
Se mezclan dos factores en mi visita a Nicaragua: conocer la Nicaragua que fue, cuando yo nací, y conocer la Nicaragua de hoy.
La Nicaragua, Nicaragüita de Carlos Mejía Godoy:
Yo era muy fan de pequeña: tengo una foto con él y los de la Palacagüina. La música era de lo poco que comprendía de Nicaragua. Ahora tendrá 70 años, dice la Wikipedia. Y que se presentó a las elecciones en 2006 como vicepresidente, con un partido llamado Movimiento de Renovación Sandinista, que tenía como lemas de campaña: «Yo soy el feo, señores. El feo que quiere una Nicaragua linda» y «Feo sí, pero no ladrón».
Y la Nicaragua del Cristo de Palacagüina:
Y la Nicaragua de la mujer hermosa del terrateniente, sin ir más lejos, véase NatassjaBolívar (Wikipedia — Miss Nicaragua 2013). Ojo con el sonido que es el Ai Eu Se Te Pego:
Y la Nicaragua del día de la mujer en Managua. Foto de esta semana pasada:
Marcha en Managua esta semana por el día de la mujer, foto de este artículo de El Nuevo Diario. Los carteles van firmados por Católicas por el Derecho a Decidir. Defienden: sí al aborto terapéutico, a la separación de Iglesia y Estado, y… «Jesús vivió con 12 hombres y nunca tuvo hijos… Donde hay amor… hay familia».
Lo digo completamente en serio, el que quiera venir, o presentarme a alguien que esté allí, o contarme su experiencia, que me lo diga con este formulario, o deje un comentario abajo del todo:
Sobre las ilustraciones
Una de las cosas que se echaba en cara a la cruzada de alfabetización es que era también una campaña de formación política pro FSLN. Es bastante natural que les saliera así, puesto que la iniciativa comenzó con el «y también enséñenles a leer». Aplicando aquello de que la pluma es más fuerte que el AK-47.
A veces, y según cuáles.
Las imágenes de este artículo las he sacado de los cuadernillos de alfabetización son de la web SandinoVive.org. Los ejemplos que he elegido no son los más llamativos en absoluto. Hay cuadernillos en castellano, inglés, miskito y sumo:
Hoy se ha publicado en el periódico La Verdad el artículo «Es la hora de los emprendedores», anunciando el encuentro LV Emprendedores (segunda edición) que tendrá lugar mañana en el Hotel Nelva a las nueve de la mañana.
Las plazas están ya agotadas y se podrá seguir por Twitter con el hashtag #encuentroslv.
Pues allí estaré también este fin de semana, estaré echando una mano (lo llaman mentorizar) a los equipos que estén poniendo en marcha sus empresas. Es una ocasión genial para darle un empujón a vuestras ganas de emprender. Me hace también mucha ilusión y me encantará estar allí mano a mano.
Como Murcia es muy pequeña, ya me han mandado por varios sitios que el próximo día 27 de febrero, miércoles, estaré en los Encuentros La Verdad Emprendedores. Es un encuentro para emprendedores (o empresarios, reivindiquemos la palabra) con un formato bastante interesante: tres conversaciones entre dos personas, un empresario con más experiencia, y uno de los noveles como yo (novel que no nobel).
Será en el Hotel Nelva, de 9 a 11:00 de la mañana (25 min por conversación y luego un café) y hay solo 130 plazas.
Esta mañana hemos tenido una reunión en el periódico y me han comentado que están volando (y es que lo bueno y gratis se acaba pronto) así que si podéis estar en Murcia el miércoles apuntaos ya en este enlace.
Actualización: parece que se transmitirá por streaming y el hashtag será #encuentroslv.
En el Salón Mi Empresa tuve la suerte de asistir al coaching privado Yuzz que impartió Mónica Martín Burgos, consultora en habilidades de comunicación, enfocado sobre todo a mejorar los famosos elevator pitch. Hoy os cuento los trucos para triunfar con presentaciones orales que transmite con su empresa Coacting.
La comunicación es cosa de ensayo, ensayo, ensayo, ensayo, ensayo. No es un don.
La comunicación es un puente hacia el otro. Ejerzamos nuestra libertad de expresión.
Centrémonos en:
Captar atención
Mantener atención
Influir en la acción
La comunicación la dividimos en dos partes, mensaje y técnicas.
Mensaje
Truco UNO
Recorta. Sacrifiquemos contenido. El público solo recuerda el 7% de lo que dices, intenta ser más memorable en lo que sí dices.
Técnicas
Las técnicas son para manejar mejor: voz, cuerpo, inteligencia escénica y actitud. Veamos los trucos:
Voz y manejo del espacio. Afinar y calentar.
Truco DOS
Gramática corporal: el cerebro necesita ver movimiento. Transmitamos con nuestro cuerpo
Truco TRES
Inteligencia escénica: imagina un triángulo en el escenario y muévete por él, de manera precisa. Que no sea un bamboleo. Hay otros trucos para entrar o salir del escenario.
Llegar, ver y vencer.
Vas a salir a escena, lo primero es decirte a ti mismo “VOY”. No pienses “voy a salir”: sal.
Llego. Estoy aquí, tengo presencia escénica. VEO, hago contacto visual con el otro
VENZO. Comienzo, y no pierdo energía por el camino.
Salir
Quédate a recibir el reconocimiento, no salgas huyendo. Es tu espacio, te lo has ganado.
Truco CUATRO
Actitud: traslada tu personalidad como orador a cualquier acto de comunicación. No intentes ser Obama, Thatcher, o la señorita Rottenmeyer. Tratemos de quitar las corazas que nos ponemos para proteger del otro nuestra vulnerabilidad.
Hay gente con mucho miedo escénico, ella lo tuvo durante mucho tiempo (ahora tiene una productora de teatro y es actriz). Eso no exime de ser bueno en ello, es un músculo que se trabaja y se puede entrenar
Truco CINCO
Propiocepción: contrólala. Diálogo interior: escúchalo y si te presiona y te limita, reprográmalo.
¿Qué cosas te dices antes de salir al escenario, durante, después? ¿Te autocastigas?
El cuerpo es un gran anclaje. Be water my friend. Si identificas tus zonas de tensión (en el cuerpo) y las atiendes (masajeas) antes de salir a escena, puedes mejorar.
NOTA MENTAL para llevar a casa: BAJA LA RADIO INTERIOR. Manda a la porra al Pepito Grillo que te sabotea.
¿Y vosotros, qué trucos tenéis para salir al escenario tranquilos, convencer, y llegar contentos a casa?
Decir «quiero montar un negocio, ¿qué me aconsejas?» es parecido a «quiero casarme, ¿qué me aconsejas?».
—Quiero casarme. ¿Qué me aconsejas?
—Euh, pero ¿tienes una idea concreta de dónde, con quién, con qué idea de…?
—Eh, no sé, tú te has casado ¿no? Y te va bien ¿no?
—Euuuh…
Veis por dónde voy ¿verdad?
Por ejemplo, las franquicias serían matrimonios concertados…
La pregunta es difícil, pero hay respuestas
Al final todo depende de tu forma de ver el mundo y de la gente con la que te juntes.
No observes el objeto de tu deseo durante veinte años. Haz algo hoy.
En cinco pasos:
Paso 1: investiga
Paso 2: piensa
Paso 3: profundiza / ve y dile algo
Paso 4: aprende a seguir adelante
Paso 5: Nunca pares de aprender
Vamos a ello.
Paso 1: investiga
El primer paso es siempre obtener información.
De momento, el sistema más rápido y claro que tengo para ver una idea de negocio de un vistazo es el lienzo de modelo de negocio (Business Model Canvas). Es una manera fashion de decir: un esquemilla rápido de cómo las partes de tu idea se relacionan entre sí. Este vídeo lo explica en 2 minutos:
¿Por qué estás aquí? ¿Qué sabes hacer? ¿con qué o con quién puedes contar?
Me encanta este esquema: ser feliz en los negocios consiste en combinar lo que sabemos hacer bien, lo que queremos hacer, y lo que otros quieren pagarnos para que hagamos.
Si no coinciden los tres, tenemos que aprender a obtener dinero, a decir que no, o a hacerlo mejor.
Con el vídeo te haces una idea (aunque hay un libro, una app carilla, hay de todo… emprendedores, ya se sabe).
Estás esperando que te diga cuál es la opción gratis. Eso es. Pues la opción gratis 1 es una servilleta. Pero si en tu bar las servilletas son pequeñas, cógete un folio y un boli.
Este es el modelo de negocio de Júramelo.es ¿quieres invertir?
Por ejemplo, proporcionamos a particulares (emigrantes, inmigrantes) un autoservicio de traducción jurada, que es más barato, más rápido y más fácil. Llegamos a ellos a través de las redes sociales, solucionamos los problemas que haya, el principal gasto que suponen es desarrollo y publicidad, los socios fundamentales son los traductores jurados, los mensajeros, los publicistas y los desarrolladores; obtenemos dinero del pago online gracias a una comisión sobre ventas.
¿Cuál es el tuyo? Yo te he enseñado el mío, si has hecho un lienzo como este, pon un enlace en los comentarios que vea el tuyo. 🙂
Paso 3: profundiza / ve y dile algo
El siguiente paso es ver si todo te cuadra:
hay personas interesadas en tu oferta;
sé quiénes son,
sé cómo llegar a ellos;
sé cómo les voy a atender;
sé qué valor les voy a ofrecer;
sé en qué tareas tengo que trabajar;
sé qué recursos necesito para trabajar;
sé con quién tengo que contar;
sé en qué me voy a gastar el dinero;
sé de dónde voy a sacar el dinero.
¿Tiene sentido? ¿se sostiene sobre el papel? Pues sal a buscar diez clientes a ver si comprarían lo que ofreces, y hazles una oferta. ¿Les cuadra a ellos? ¿Qué cosas habías supuesto que a ellos no les encajan? Y vuelta a empezar.
Quédate con sus contactos si te los quieren dar (¿no? mala señal), y di que se admiten reservas y que mandarás noticias.
Si la gente no hace más que ponerte dinero en la mano, vas bien. Si no, falta (mucho más) trabajo aún.
Consejos de Neil Gaiman para los autónomos. Para los traductores, entregar a tiempo no es opcional.
Paso 4: aprende a seguir adelante
Llegados a este punto, puedes
a) montar tu negocio
b) seguir estudiando
c) ambas cosas.
Mi consejo es… depende de ti y de tu negocio.
Recomiendo hacer este curso de Steve Blank (Stanford, Berkeley) en Udacity How to build a startup(es gratis) . Lo han dado en multitud de universidades prestigiosas del mundo y yo lo sigo haciendo hoy. Es gratis (¿lo he dicho ya?) empiezas cuando quieras y lo haces a tu ritmo. Son vídeos de YouTube con algún ejercicio, y te ayudarán a rellenar mejor tu lienzo, a pensar mejor tu idea, y a hacer un negocio de una manera racional y científica, y no a lo loco.
En este mismo blog he escrito dos reseñas de dos libros que merece la pena leer:
Yo recomiendo empezar por aquí: ten claro qué información necesitas, contrástala, haz algo y repite. Es una versión del famoso ver, juzgar, actuar de toda la vida.
Paso 5: Nunca pares de aprender
Véase este diagrama de Jessica Hagy: A) Educación B) Cosas que sabes C) Cosas que sabes que no sabes.
Diagrama de Jessica Hagy: A) Educación B) Cosas que sabes C) Cosas que sabes que no sabes.
«Mis padres me registraban antes de las reuniones familiares. Antes de las bodas, de los funerales, los Bar Mitzvás y todo eso. Porque si no, el libro estaría escondido algún bolsillo; y en cuanto empezara lo que fuera que fuese, me encontrarían perdido en un rincón. Así era yo… y eso es lo que hacía. Era el crío del libro.» — Neil Gaiman (la traducción es mía) “My parents would frisk me before family events. Before weddings, funerals, bar mitzvahs, and what have you. Because if they didn’t, then the book would be hidden inside some pocket or other and as soon as whatever it was got under way I’d be found in a corner. That was who I was…that was what I did. I was the kid with the book.” — Neil Gaiman
Es una chica con gafotas heredadas, en plan Toro Sentado, con una falda azul hasta los tobillos y un libro donde se cruzan las piernas. Lleva una coleta negra y me mira.
Retrato robot de la niña en cuestión ¿la han visto?
Es la chica a la que rindo cuentas, es la que me dice ¿a qué juegas? ¿dónde vas? y ¿te merece la pena?
—¿Le importaría decirme por dónde se va desde aquí, por favor?
—Eso depende mucho de a dónde quieras llegar —dijo el Gato.
—No me importa mucho dónde… —dijo Alicia.
—Entonces no importa hacia dónde camines —dijo el Gato.
—… siempre que llegue a alguna parte —añadió Alicia a modo de explicación.
—Ah, eso lo conseguirás seguro —dijo el Gato— basta con que que camines lo suficiente.
(Alicia en el País de las Maravillas, la traducción es mía también)
La niña del libro nunca tuvo una bici nueva, hasta que se mudó a Creta, Grecia a los 22 años. Era esta época, más o menos:
Esta pose tiene un nombre pero ahora no me acuerdo. Para mí es «felicidad».
Para crear recuerdos hay que mojarse.
Es a la niña del libro a la que rindo cuentas.
La niña del libro había pasado muchos de los grandes momentos de su infancia subida a una bici. Pero la niña del libro no había tenido nunca una bici nueva.
Así que la Begoña que vivía en Heraclion, Creta, y que tenía un sueldo ridículo, y vivía en el quinto carajo, se compró una bici nada más llegar.
Descubrió:
a) lo bien que conducen los griegos (NO) y
b) que los mapas de Heraclion no te decían que está llena de cuestas totalmente imposibles, especialmente si estás en baja forma.
Y si pretendes llegar a impartir clase sin sudar como un pollo.
Bueno, le pedí un montón de cosas a los Reyes Magos, por si se equivocaban y me las traían.
Cuando me desperté, me habían traído un montón de cosas súper chulas, como un pijama perfecto para traducir,
un pintalabios rojo,
libros maravillosos, como si los hubiera elegido y envuelto yo,
Trío de ases: Romeu, Álvarez, Saló
un pijama perfecto para no traducir,
Kimono a lo Amanda Palmer
Hasta sesiones de entrenamiento… pero no una bici.
¿Sabéis lo bueno de que la niña sea un personaje imaginario?
Nop. No existes.
¿Sabéis lo bueno?
Pues que cuando a esa niña imaginaria de las narices los Reyes no le traen la bici, la adulta que soy yo va al Hospital de Bicis y se compra una bici.
Color burdeos.
Por delante «Bici crítica» y por detrás «alegría entre tus piernas».
Síiiii, con silla infantil y todo. Y cesta.
Pone Olandesina en el lado. Pero todo el mundo lo ha leído mal, incluida yo, y ya tiene otro nombre.
Se llama Clandestina.
No se admiten regateos. Voy a poner uno igual en mi oficina.
He llegado a casa cuatro horas más tarde, después de dar mil vueltas por la ciudad (#sport4ukelele día 106: montar en bici por toda Murcia: del Barrio del Carmen a Santo Domingo, de Santo Domingo a San Andrés, de San Andrés a la Seda, de La Seda a la Pólvora, de la Pólvora a la Redonda, de la Redonda a La Fama, de La Fama a Vistabella, de Vistabella al centro).
Hace mucho tiempo que no era tan feliz paseando como esta tarde y esta noche.
Probablemente, desde que salía en bici a los ¿once? años por el campo de Cartagena.
Me ha quedado el reflejo de ten cuidado con las matas de pinchos pero resulta que no tengo el de esas cosas que brillan son cristales, no los pises.
No sé a dónde llegaré este año. Pero sé que iré en bici.*
Atardecer sobre el Segura, Murcia, esta tarde.
*Miento.**
** Licencia literaria. Sé que por lo menos voy a ir a Nicaragua. Y que cuando vaya a Nicaragua este año, iré en avión. Pero vosotros me entendéis.
¡Emocionantes noticias! No puedo decir gran cosa aquí ahora mismo, pero veo mucho San Francisco en mi futuro. 😉
Nota importante: esta entrada se publicó el 28 de diciembre de 2012 como apoyo una broma del día de los inocentes a mis amigos, familia, y TL de twitter. Si bien no descarto mudarme a San Francisco, mi mudanza no es en absoluto inminente (¡aunque todos los consejos que he recibido hoy son bienvenidos!).