Desde el principio (cuento muy corto)

Estrella

Al principio no había tiempo ni espacio, pero a lo mejor durante un momentito, todo, todo lo que hay estaba en un sitio muy pequeño, como un dado del parchís.

Entonces estaba caliente y estalló. Se formaron las estrellas y los planetas y el sitio que hay enmedio y el tiempo que pasa. Se formaron galaxias y en una había una estrella, y esa estrella se hizo grande y pequeña y se convirtió en una nube de polvo. De esa nube de polvo salió otra estrella y otros planetas, y en uno de esos planetas había un charco. En ese charco aparecieron unas células que se copiaban a sí mismas, y se copiaban iguales y se copiaban diferentes. Y entonces aparecieron las algas y las plantas y los dinosaurios.

Los dinosaurios se murieron.

Los dinosaurios se murieron, sí, pero ya se habían convertido en pájaros y mamíferos, y entre los mamíferos había monos, y los monos aprendieron a usar herramientas. Los monos se inventaron el pan y la cerveza, aprendieron a contar cuentos y a hacer libros y también se inventaron internet. Ya no eran monos, eran personas. Entonces dos células como las del charco del principio se juntaron, y naciste tú. Y esta noche hemos ido a la feria, y ahora te estoy contando este cuento. Tú estás hecha de estrellas, y eres mi estrella. Buenas noches, preciosa, que duermas bien.

Buenas noches mamá. Tú también.

Related Posts

07 May
Estabas bello
escritos // 0

Estabas frío, te culpé. Estabas muerto, me culpé. Estabas mudo, me sentí sorda, la culpé. ¿O estaba yo sorda? Estabas ido. No es culpa de nadie. Estaba sola, contigo, allí. Volví a casa, y tú me diste la espalda.

31 Oct
Seis billetes a París

Un relato 100% real. Por Halloween y All Hallows Read y Todos los santos. Puesto que el relato anterior dio miedo, esta vez aviso. Quién sabe, quizá este os dé risa.
—A mi abuela, Mariana Casanova. Y a Marta Serrano. Felices 33, Marta.

23 Sep
A dos letras del Nobel
escritos // 3

Hoy era un día normal, hasta que publicaron la noticia. Se sabe desde hace bastante y ya se han hecho eco de ella en otros blogs, explicándolo bien, como en el de Manuel de León, Matemáticas y sus fronteras (30/08/2009). En Hyderabad 2010, en el Congreso Mundial de Matemáticos, habrá no cero, no uno, sino

Comentarios

Jordi Balcells
29 agosto, 2012

Que no se entere el Bibliotecario de que vas soltando tan alegremente la palabra que empieza por M. Y, al menos en su caso, primero fue el hombre y luego el m… el simio.

(Preciosa historia, por otra parte)

Bego
29 agosto, 2012

Él lo entenderá. O le daré plátanos. 😉

Zor
30 agosto, 2012

Es maravilloso 🙂

Bego
3 septiembre, 2012

¡Muchísimas gracias, Zor! ^_^ Me alegro mucho de que te haya gustado.

Héctor Quiñones
3 septiembre, 2012

Precioso cuento, Minibego. Solo una pequeña observación: en inglés «animal» puede ser sinónimo de «mamífero»; en español, no. Los dinosaurios y los pájaros (y las demás aves) son (fueron) animales; por tanto, no tiene sentido decir que los dinosaurios se convirtieron en pájaros y animales.

Bego
3 septiembre, 2012

¡Muchas gracias, Héctor! Lo cambiaré. Por el toque mágico/infantil del cuento, digo también que «se convirtieron» cuando en realidad no es la palabra adecuada. 😉

Jordi Balcells
3 septiembre, 2012

Ya que estamos con detalles, ¿qué dinosaurio se convirtió en mamífero? Reptiles en mamíferos, sí, pero ¿dinosaurios? No me suena.

Para que no se te fastidie la cohesión, podrías cambiarlo a «Los dinosaurios se murieron, sí, pero ya se habían convertido en pájaros y, al desaparecer los dinosaurios, permitieron que llegaran los grandes mamíferos, y entre los mamíferos había monos, y los monos aprendieron a usar herramientas». Claro que tampoco es cuestión de complicar demasiado un cuento así.

Bego
3 septiembre, 2012

Y los monos NO se inventaron Internet. A ver, esto es una poesía en prosa para una niña de seis años, no un tema de historia 😉

Jordi Balcells
3 septiembre, 2012

Bueno, eso ya sería una licencia poética. 🙂

Si es que quise decir algo cuando leí el cuento por primera vez, pero pensé que estaba más guapo callado. Luego he visto que te corregían y hacías caso y me he venido arriba.

Héctor Quiñones
4 septiembre, 2012

¡Qué bien que te haya parecido bien mi sugerencia! 🙂

En cuanto a lo que dice Jordi: tiene razón, pero es verdad que no hay por qué ceñirse a «los hechos» en un cuento. Mi sugerencia era más lingüística que biológica (aunque también)…

En todo caso, si quieres mantener un equilibrio entre la poesía y el «rigor científico» (sin olvidar que es un cuento), puedes poner, por ejemplo: «Los dinosaurios se murieron, sí, pero ya habían nacido los pájaros y los mamíferos…».

O déjalo como está y pasa de nosotros, que al fin y al cabo es TU cuento y, como dije, es precioso. 🙂

Lolo
3 septiembre, 2012

¡Fantástico Bego! Me ha encantado 🙂

Quike
3 septiembre, 2012

Vale, me has emocionado… y ahora me voy a dormir.

Buenas noches primica.

Leave a comment

Cancelar la respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.