Dame un beso cálido

Un beso como el primer pie en la arena
Un beso como el asiento de atrás, tras la playa
Un beso como la cinta de casette que se ha derretido
Un beso como un semáforo bajo el sol hace treinta años
Un beso como robar una patata frita de la cocina
Un beso como tus orejas cuando tu madre cuenta esa historia
Un beso como Roma ardiendo en la pantalla
Un beso como salir a la pizarra sin estudiar
Un beso como esas fotos tuyas que guardo
Un beso como un termostato roto
Un beso como un ascensor lleno de nuevas en septiembre
Un beso como esa gota que baja
Un beso como el corazón de Islandia
Un beso como la piel tras el sol de la nieve
Un beso como el primer churro de la bolsa
Un beso como un vaquero el 8 de enero
Un beso como un cruce de piernas estratégico
Un beso como un venti volcándose sobre ti en Madrid
Un beso como un café de bar en Murcia
Un beso como mozzarella derritiendo el paladar
Un beso como la mano bajo la mesa
Un beso como ponerte de pie y decir lo que piensas
Un beso como hablar en la radio y decir esto es una vergüenza
Un beso como decir «no me importa la prima de riesgo, me importa que los ricos son más ricos y los pobres son más pobres, y hay más pobres que nunca»
Un beso como el silencio que sigue
Un beso como el silencio de radio
Un beso como esos diez segundos sin decir nada cuando ya te ibas
Un beso como esa mano que se estira de vuelta tras el abrazo
Un beso como esos abrazos que duran bastante más que demasiado
Un beso, como tú quieras.


Foto: Dylan Hartmann.

Related Posts

02 Nov
Un poco Hobbit
escritos // 0

Soy un poco Hobbit. Me gusta ver crecer las cosas poco a poco. Me gustan las rutinas (y salir de ellas: pero me resultan cómodas). Me gusta que algo se acabe y comprar otro igual, me da sensación de haber acertado. Mi despedida favorita es «hasta mañana».

27 Nov
¿Qué te llevarías si salieras corriendo?

—¿Qué te llevarías si salieras corriendo de casa? —le pregunté. Acumulamos cientos, miles de «acasos»: las cosas que acumulamos por si acaso. Miré a mi alrededor y me pregunté cuántos acasos no necesitaríamos jamás y estarían mejor con otras personas. —¿Te imaginas que un día tienes que salir corriendo de casa, porque está ardiendo o algo así? ¿Qué

28 Ene
Reseña de Mentiras para principiantes, de Tomás Conde
arte // 1

Abrí el libro
con miedo
de ver las costuras,
de notar las mentiras. Pero no.

Comentarios

Leave a comment

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: