El trabajo de tus sueños no era esto

Últimamente estoy trabajando demasiado.

Me encanta y soy feliz, pero me estoy pasando.
Lo tengo claro y tengo que (no) hacer algo.
Sin embargo, me cuesta despegarme.
Encontrar gente a la que confiar lo que ya no cabe.
Como me gusta es más difícil,
se van las horas y no me siento (demasiado) mal,
hasta que de repente
no puedo más.

Llegó el fin de semana y dije echaré un rato el sábado.
Me desperté, no tenía fuerzas y pasó el día, raudo.
Por la noche saltó una alarma:
algo había ido mal con la plataforma.
Había que avisar al cliente:
eran ya las 23:40,
escribí medio email,
y simplemente, no pude.

Me dije: esta noche no va a contestar.
Mañana le escribo sin falta
y a volar.

Por la mañana me desperté muy temprano.
Me fui al coworking y despejé lo pendiente.
Escribí un mensaje simpático y cordial
la verdad es que quedó bien, quedó genial.
Ordené mis cosas y moví algunos muebles.
Pinté las paredes y catalogué los libros…

… y de repente oigo que me llaman mis hijos.

—¡Mamá, la leche!
La leche que os dieron.
Son las siete todavía
y tengo que escribir el correo de nuevo.

Tened cuidado con el trabajo de vuestros sueños.
Un día de estos acabáis trabajando… en sueños.

Related Posts

25 Jul
Jurando en arameo
escritos // 0

Alguien le gasta una broma pseudo-estúpida a Quique por la calle, cosa que nunca comprenderé. Pablo me mira con cara de «¿tú te has enterado de qué acaba de pasar?» y nuestra telepatía falla por un momento, con lo que me tengo que conformar con expresar mis pensamientos con palabras y delante de los niños.

26 Ene
And no one is a-running

There is fire on the mountain and nobody seems to be on the run. Oh there is fire on the mountain top, and no one is a’ running. […] So you say you have a lover and you love her like no other So you buy her a diamond that someone has died on don’t

19 Ene
¡Quítale la pegatina!
arte // 1

Soy una fan de estrenar, y nunca he entendido a los que intentan aferrarse al estado de nuevo de las cosas. Lo mejor de las cosas es usarlas. Jamás entendí a las niñas que guardaban las muñecas en las cajas, con todos sus complementos, tal y como estaban cuando les quitaron el papel de regalo

Comentarios

Sergio
28 junio, 2014

Cuanta razón tienes… Trabajos de tu sueños acaban en tus sueños 🙂

Leave a comment

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: