Conectados con la libertad

Mientras tenga una conexión con la libertad, no pertenezco del todo a la prisión. Porque parte de mí vive allí, y sólo una parte de mí sigue encarcelada aquí.

(Igor Sutyagin en el vídeo Las palabras cambian vidas, que podéis ver un poco más abajo)

Como dije a principio de noviembre, me he kicked myself in the ass / dado una patada motivado a mí misma para hacer las cosas que quiero hacer. En lenguaje de autoayuda/emprendedurismo (mismo da que da lo mismo), he puesto a mi alcance las herramientas necesarias para llevar a cabo los objetivos que he priorizado y para las que me he preparado.

Uno de esos objetivos es escribir: escribir más, mejor y sobre lo que me importa. He descubierto que todos esos factores me hacen feliz, no sólo cuando lo hago, sino durante el resto del tiempo (saber que he escrito; saber que escribiré; cómo funciona mi mente mientras tanto).

Pero hoy no he venido para hablar de mi libro, sino de la maratón de cartas de Amnistía Internacional que empezó el día 4 y dura hasta el próximo día 14. Viene a cuento porque este viernes 10 de diciembre es el día mundial de los derechos humanos. Eligieron mal día porque en España es siempre después o durante un puente, y es difícil organizar cosas cuando todo el mundo está de viaje. Pero estando de viaje, señores, es un buen momento también para escribir una carta ¿no es cierto?

¿Y para qué sirve mandar una carta?

Pues es muy buena pregunta, y las personas salvadas o animadas por estas cartas son las que mejor pueden hablar de ello. En resumen, llaman la atención sobre un tema o una persona, y se hace saber que no puede ser ignorado. De poco sirven los WikiLeaks (como si no supiéramos lo que sucede; como si no supiéramos cosas peores) si dejamos que la información nos entre por un oído y nos salga por el otro sin hacer nada, sin que sirva para cambiar vidas. Por cierto: vean en el blog de María Barrios las cartas (en español y traducidas al inglés, francés, alemán) a los periódicos que recibieron la documentación de WikiLeaks, que deberían apoyar a su fuente, por ética periodística.

Hablemos del sistema otro día; hablemos ahora de las vidas concretas:

Según mi experiencia, la atención y la presión de la sociedad internacional pueden ayudar a mejorar las condiciones de las personas encarceladas. La Maratón de Envío de Cartas es una buena idea.
Bu Dongwei, liberado de un campo de “reeducación por el trabajo” de China en julio de 2008.


De este vídeo de Bu Dongwei:

Aunque no recibí ni una sola de esas cartas, sí noté el cambio de actitud de los guardias. Si saben que el mundo exterior se está movilizando  y se preocupa por cierta persona, mejorarán la situación de esa persona.

De este vídeo de Igor Sutyagin:

Lo último que quiere la administración de prisión es ser el foco de la atención.

En resumen es el problema que tienen ahora mismo los gobiernos del mundo con Julian Assange: no pueden hacerle desaparecer sin que muchas personas se preocupen por él. Pueden intentar cambiar el tema, intentar que la gente a su alrededor reaccione como si ya estuviera juzgado, condenado y hubieran tirado la llave, como si tuviera la peste (véase: Amazon, PayPal, Visa, MasterCard). Tiene narices que sean los bancos suizos los que vayan a salvar la situación. ¡Los bancos suizos!


Los peores enemigos de los derechos humanos son la indiferencia y el olvido.

¿Tienes un boli? Pues puedes firmar estas cartas ya escritas (.doc), leer un resumen de la campaña o escribir tu propia carta con la información de estas fichas:

  1. Familias desalojadas en Romanía (con carta de ejemplo en rumano)
  2. Femi Peters – Gambia (posesión y utilización de megáfono)
  3. Khady Bassene – Senegal (busca a su marido desaparecido; ha recibido un certificado de defunción con fecha de 4 meses antes de la desaparición)
  4. Mao Hengfeg – China (perturbadora del orden social Chino)
  5. Norma Cruz – Guatemala (no se investigan las amenazas de muerte que recibe por su trabajo documentando violencia contra las mujeres)
  6. Padre Alejandro Solalinde – México (intimidado por el gobierno por mantener un refugio para migrantes)
  7. Saber Ragoubi – Túnez (juzgado injustamente, torturado, condenado a muerte y en aislamiento)
  8. Su Su Nway – Myanmar (activista en la cárcel, en aislamiento y a la que se le niega atención médica)
  9. Walid Yunis Ahmad – Irak (traductor entre otras cosas, 10 años recluido sin cargos ni juicio)
  10. Zelimkhan Murdalov – Federación Rusa (estudiante al que no se ha visto desde 2001, la última vez había sido torturado y lo sacaban en coche de una comisaría Chechena).


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Comentarios

Jeremy
8 diciembre, 2010

Gracias Bego!

Como dices, muchas veces, la info nos puede pasar de un oido al otro sin que nos actuaramos. hagamos un esfuerzo para que este dia internacional de derechos humanos no sea otro dia mas!

Un abrazo

Jeremy

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